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Seis manías que a los instructores de yoga les gustaría que no tuvieras

yogacuatro.com

Podríamos pensar que los instructores de yoga no tienen preocupaciones debido al gran control de la mente que muestran en sus clases. Pero todo se debe en gran medida a las fórmulas para rentabilizar la práctica del yoga. Si seguimos sus seis consejos, estaremos más cerca de alcanzar el estado zen.

Esta práctica nos ayuda a controlar nuestra energía interior, pero no siempre es fácil evitar las distracciones o pensamientos durante las clases. Para ello, Huffington Post publica las seis recomendaciones aconsejadas por instructores que les gustaría que dejáramos de hacer durante sus clases para poder sacar el máximo potencial.
1. Practicar con fuerza
"Se dice que para practicar yoga se necesita fuerza, pero la fuerza crea estrés en el cuerpo y en la mente, y no se siente igual de bien. Si la gente cambia este concepto y se mueve con más facilidad, se puede lograr más con menos esfuerzo, y te sientes bien y libre." Tara Stiles, fundador y propietario de Strala.
2. Compararse con los demás
“Deja de compararte con otras personas y escoge posiciones para tu cuerpo y tu habilidad. Veo a muchos alumnos con dificultades para coger posturas de las que no están preparados. Ellos ven a otros alumnos haciendo ciertas posturas y creen que ellos también deben de ser capaces de hacerlo. Deben saber que están en clases con diversos niveles. Algunas personas han estado practicando durante diez años más que tú, o simplemente tienen más fuerza y flexibilidad. Acéptalo y te irá mejor.” Vyda Bielkus, profesora de yoga y cofundadora de Health Yoga Life.
3. No hacer preguntas
“Me encantaría que los alumnos de yoga me hicieran más preguntas y pueda resolver sus dudas al terminar la clase. Me encanta cuando la gente me dice, “¡me ha encantado esa secuencia!” No quiero que mis alumnos sean tímidos. Kristin McGee, instructora de Pilates.
4. Necesitar todas las respuestas
“Creo que como practicante del yoga debemos recordarnos a nosotros mismos que no tenemos por qué tener la respuesta. La postura no tiene por qué ‘ser perfecta’. Lo más importante es el sentimiento que nos produce dentro. El yoga ha encendido mi espíritu interior. De cierta manera, me ha ayudado a salvar mi vida, y a luchar con muchos demonios que tenía en mi interior. Espero que los que practiquen yoga reciban la misma alegría y vida que yo”. Michelle R. Grosodonia
5. No usar el material
“¡Por favor, usar el material! El yoga no consiste en enseñar la flexibilidad de tus músculos, y no vas a conseguir grandes resultados si fuerzas las posturas. La hora que empleas en tus clases de yoga no es para impresionar a la gente o ser el mejor. Las esterillas pueden ser un material perfecto para ayudarte a realizar bien la postura y estar cómodo en cualquiera de ellas.” Carolyn Gregoire, editor de The Huffington Post
6. Centrarse en una sola postura
“Para de intentar conseguir una postura. Escucho a muchos alumnos diciendo, “quiero hacer esta postura”. Pero muchas no se pueden simplemente realizar. Las posturas van juntas. El yoga no es una práctica de quedarse quieto, sino de una secuencia de posturas que están diseñadas para trabajar juntas”. Bielkus