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Cómo convivir con el Síndrome de la Excitación Sexual Persistente

OrgasmoGtresonline

Hasta el 2013 existían entre 400 y 500 casos documentados en todo el mundo, aún se desconocen las causas pero el PSAS es una realidad. El Síndrome de la Excitación Sexual Persistente (PSAS) es una sensación de excitación genital espontánea no deseada que persiste durante períodos de tiempo prolongados y que no desaparece a pesar de tener uno o varios orgasmos.

“Es el funeral de tu padre y estás arrodillado junto a su ataúd, despidiéndote para siempre de él. De pronto, tienes nueve orgasmos. Justo ahí, cuando toda tu familia está de pie detrás de ti” dice Dale Decker, un estadounidense de 37 años que desarrolló el trastorno hace dos años cuando una caída hizo que se le desplazara una vértebra.
Dale Decker ha explicado en una entrevista realizada por Bancroft TV que el síndrome le provoca unos cien orgasmos al día, en público y en el momento menos oportuno. Afirma que no tiene nada de placentero ya que, a pesar de sentirte físicamente bien, estás completamente a disgusto con lo que está pasando.
En la mayoría de los casos, la culpa suele ser inherente al síndrome.
Según ha publicado en su página web la BBC, Francisca Molero, vicepresidenta de la Federación Española de Asociaciones de Sexología, afirma que no conoce ningún caso documentado del trastorno en hombres, aunque eso no quiere decir que no les afecte también ya que existe una laguna de conocimiento sobre la conexión entre el cerebro y la respuesta genital.
Molero ha explicado que hasta el 2013 existían más de 400 casos documentados de pacientes que sufren este síndrome en el mundo, pero que está segura de que la incidencia es mucho mayor.
Se ignoran las causas, pero las investigaciones apuntan a que puede deberse a factores neurológicos, vasculares, hormonales o por efectos secundarios de medicamentos. No tiene nada que ver con la hipersecualidad, la multiorgasmia ni con el aumento extremo de la líbido. El mejor tratamiento es la terapia cognitiva-sexual.