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El control, valoración y seguimiento del dolor es una labor fundamental para enfermería, según una experta

El control, valoración y seguimiento del dolor es una labor fundamental para enfermería, según ha señalado la directora de enfermería del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Encarna Pais.
La experta ha asegurado que, "para nosotros es un indicador de calidad, una pauta de obligado seguimiento que forma parte de la historia del paciente. Cuando el dolor está controlado, los niveles de ansiedad bajan notablemente, la estancia es más cómoda y, en definitiva, la calidad que proporcionamos es mejor, lo cual repercute directamente en la recuperación del paciente".
Por su parte, la supervisora de Enfermería del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Soraya Expósito, ha afirmado que, "para el paciente, si hay dolor, las expectativas sobre los demás aspectos de su ingreso pasan a un segundo plano, por ello es fundamental controlarlo; además en un hospital tenemos todos los recursos para hacerlo".
ESCALA DEL DOLOR
Pais ha expresado que el temor al dolor es una de las principales preocupaciones de un paciente cuando ingresa en un hospital, por ello, para enfermería es fundamental la valoración y seguimiento del dolor. "Seguimos unos protocolos que se aplican a todo paciente hospitalizado, le damos tanta importancia al control del dolor que se ha convertido en una constante más".
La valoración del dolor se hace siguiendo unas determinadas escalas subjetivas que cuentan con números y colores para que el paciente pueda establecer cómo le duele. "El propio paciente, mejor que nadie, sabe cómo se siente, por ello le proporcionamos una escala en la que ha de puntuar, de 0 a 10, su dolor, teniendo en cuenta que cada número va asociado a una descripción: desde ligera incomodidad a dolor insoportable o que impide moverse", ha señalado Expósito.
"En caso de que el resultado sea positivo, el protocolo establece que se reevalúe cada 30 minutos, al igual que tras aplicar cualquier tipo de analgesia", ha continuado. Si el paciente no puede comunicarse se utilizan escalas objetivas que miden determinados parámetros, como la tensión arterial, sudoración, lágrimas, mediante los cuales los propios profesionales de enfermería pueden establecer una valoración.
Para los niños se aplican escalas de expresión facial, "utilizamos dibujos de caritas, de modo que los niños, de forma fácil y divertida, pueden decirnos cómo les duele", ha finalizado Expósito.