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Los consejeros del CSN discrepan sobre las revisiones periódicas de la seguridad en centrales nucleares

Los consejeros del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) han defendido sus diferentes posturas dentro del pleno del regulador celebrado el pasado 30 de noviembre respecto a distintos temas, como la actualización de la guía sobre las revisiones periódicas de la seguridad de las centrales nucleares, así como sobre otras propuestas presentadas por los consejeros.
Según el acta del pleno del 30 de noviembre, aprobada el 14 de diciembre y divulgada este viernes, en la reunión se analizaba la Guía de Seguridad del CSN sobre la revisiones periódicas de la seguridad de las centrales nucleares.
Tras el debate, el pleno estudió el borrador y acordó por cuatro votos a favor y la abstención de la consejera Cristina Narbona, quien posteriormente presentó comentarios. También el consejero Fernando Castelló ha expuesto la explicación de su voto, para lo que el presidente concedió de plazo hasta el 9 de diciembre.
Las discrepancias a este respecto se producen en un momento en el que el CSN está ultimando el informe sobre la solicitud de la renovación de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), para 17 años, cerca del doble de lo habitual hasta ahora. De ser favorable, la central, en caso de que sea autorizada por el Gobierno, sería la primera planta en España que alcanza los 60 años de edad (en 2031).
En su argumentación de la abstención, Narbona admite que la actualización responde "sin duda" a una mejora de la seguridad, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (OIEA) pero considera que los "importantes" requerimientos deberían incorporarse a una instrucción de seguridad vinculante.
Además, destaca que en el borrador no hay "ningún argumento" que justifique disociar las Revisiones Periódicas de Seguridad (RPS) del tiempo de autorización de la explotación de la central, que hasta ahora se han dado por un máximo de 10 años, tal y como se ha hecho desde 1999.
Narbona señala que la asociación entre las RPS y las autorizaciones de explotación fue resultado de numerosas y prolongadas deliberaciones del pleno durante 1999, tal y como se reflejó en las actas cuando por primera vez se concedió a Santa María de Garoña, una autorización de explotación por diez años.
Por ello, cuestiona que "sin que haya mediado ningún debate en profundidad", la mayoría del pleno acepte disociar la RPS del periodo de renovación de la autorización de explotación, "contraviniendo así una buena práctica bien consolidada en España" en materia de seguridad nuclear y radiológica sin que exista ningún argumento técnico que lo recomiende".
La consejera ha realizado ya en ocasiones anteriores esta crítica y ha emitido algún otro voto particular en el que señala este razonamiento en el proceso de la solicitud de renovación de la central nuclear burgalesa hasta 2031, lo que superaría los diez años habituales de solicitud.
Por ello, aunque reconoce que el borrador de la revisión propone una mejora de las RPS, ha optado por abstenerse al "no poder aprobar esta modificación" de la Guía de Seguridad.
Respecto al mismo punto del orden del día, el consejero Castelló, justifica también en otro anexo su voto favorable en los antecedentes de la Guía 1.10, que destaca que en el análisis de la RPS es "garantía razonable" de que en el siguiente periodo de operación las condiciones de seguridad se seguirán manteniendo.
Además, recuerda que también el grupo de trabajo creado en mayo de 2001 para considerar las condiciones de seguridad necesarias para la operación a largo plazo de las plantas atómicas, concluyó que la revisión de la guía pudiera ser de aplicación a las solicitudes de renovación de autorización que supongan operación a largo plazo.
Castelló defiende que las modificaciones que se incorporan en la citada actualización de la guía tienen en cuenta que se han completado dos ciclos de RPS así como las lecciones aprendidas de Fukushima y señala la conveniencia de realizar una RPS "al menos cada diez años, independientemente del periodo por el cual el Ministerio otorgue la renovación de la autorización de explotación".
Por ello, para el consejero es "oportuna" la modificación de la guía porque es "buena práctica reguladora" mantener y actualizar los requisitos reguladores.
Respecto a Santa María de Garoña, Castelló estima que aplicar los requisitos a la instalación no se altera ya que la instrucción sobre requisitos de seguridad para la gestión del envejecimiento y la operación a largo plazo de las centrales está en vigor y el desarrollo y evaluación de su RPS ha mantenido en las líneas que ahora se incorporan.
PROPUESTA "SIMILAR" A LAS DE LAS ONG ECOLOGISTAS
En otro punto de la reunión, Narbona formuló una propuesta en la que recuerda sus reiterados votos particulares en los últimos cuatro años respecto al proceso de adaptación de la normativa del CSN para la gestión del envejecimiento y la operación a largo plazo de las centrales españolas y en la que lamenta que no se haya producido "aún ningún debate" integral sobre las implicaciones en materia de seguridad nuclear alargar la vida de las centrales hasta los 60 años.
Así, recuerda que los técnicos del CSN ultiman la evaluación de la renovación de Garoña y, en este contexto, reclama este debate de forma análoga a otros reguladores de otros países, con el fin de incorporar la opinión de expertos nacionales e internacionales sobre alargar las centrales hasta los 60 años de edad.
En concreto, ha solicitado al pleno que constituya una comisión externa de asesoramiento técnico para estudiar y conocer las implicaciones que tiene la operación a largo plazo de los reactores, así como una Comisión asesora ad hoc que asesore técnicamente sobre la evaluación de Garoña, la primera que ha solicitado llegar hasta su 60 aniversario en España.
Tras la petición, insta al pleno a no adoptar decisión alguna sobre Garoña ni modificaciones de normativa del CSN hasta que tales comisiones no culminen su tarea.
Una vez expuesta su propuesta, el consejero Javier Dies Llovera ha reprochado a Narbona que su propuesta es "similar" a la formulada por las ONG Ecologistas en Acción y Greenpeace en el Comité Asesor y considera que la "misión" del CSN "no es hacer política energética, algo que le corresponde al Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.
En ese sentido, subraya que al CSN "le toca" centrarse en la seguridad nuclear y la protección radiológica para incrementar su eficacia de gestión y ha recordado que en el pasado un ministro de Industria creó una mesa de debate sobre energía nuclear parecido al propuesto ahora por Narbona.