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La cloroquina puede regresar como arma complementaria contra la malaria tras disminuir la resistencia del parásito

Un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (Mozambique) ha demostrado que la resistencia del parásito de la malaria a la cloroquina (CQ) ha disminuido fuertemente en algunas regiones y, por tanto, puede volver a utilizarse como arma complementaria contra esta enfermedad.
De hecho, los resultados publicados en la revista 'Scientific Reports' mostraron que el compuesto es eficaz en eliminar el parásito ya que el 98 por ciento de los pacientes tratados quedaron libres de infección apenas 72 horas después de recibir la primera dosis.
La resistencia a los fármacos puede tener un costo adaptativo para el parásito, en cuyo caso suele revertir cuando se deja de usar el fármaco en cuestión. Esto es lo que ha sucedido con la cloroquina, explican los autores de este trabajo, tras la propagación global de parásitos resistentes en los años 70, ya que la prevalencia de los mismos ha disminuido en los últimos años como resultado de la suspensión del uso del fármaco.
Según han observado en algunas zonas de Mozambique, la prevalencia de parásitos resistentes ha disminuido del 90 por ciento en 2006 al 30 por ciento en 2010, por lo que podría volver a usarse en ciertas regiones, no como tratamiento de primera línea, pero si como fármaco complementario para potenciar los esfuerzos de eliminación de la malaria.
En el estudio evaluaron la eficacia de la CQ en el tratamiento de infecciones asintomáticas en voluntarios adultos de Manhiça, una zona donde la prevalencia de malaria clínica en niños ha llegado hasta el 40 por ciento.
Para ello, los autores realizaron visitas comunitarias buscando individuos sin síntomas clínicos, pero infectados por el parásito de la malaria (observable por microscopía).
A algunos les administraron CQ y a otros placebo, y los siguieron de forma intensiva durante un mes. Las muestras de sangre fueron analizadas por microscopía y por métodos moleculares para confirmar la presencia o ausencia del parásito y detectar mutaciones que confieren resistencia al fármaco.
Además de la elevada eficacia conseguida con la primera dosis, el trabajo también ha revelado que se encontraron alelos mutantes (que confieren resistencia a al CQ) en menos del 5 por ciento de los casos, una baja prevalencia de parásitos resistentes que confirma la tendencia observada en otros países africanos.
ELIMNAN DE FORMA ESPONTÁNEA EL PARÁSITO
"Este estudio también aporta información importante sobre la evolución de las infecciones asintomáticas", ha señalado Beatriz Galatas, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, ya que el 18 por ciento de los pacientes tratados con placebo eliminaron espontáneamente el parásito.
El investigador del CISM Pedro Aide, también coordinador del estudio, cree que este hallazgo sienta las bases para probar la eficacia de la cloroquina en pacientes sintomáticos, tanto adultos como en niños enfermos.
De hecho, concluyen que la CQ podría usarse como complemento en campañas de eliminación basadas en la administración masiva de antimaláricos, como la del proyecto 'MALTEM' en el sur de Mozambique, apoyado por la Obra Social la Caixa y la Fundación Bill and Melinda Gates.
"La cloroquina tiene dos ventajas: tiene un excelente perfil de seguridad incluso en mujeres embarazadas y niños pequeños, y tiene una vida media larga (tarda unos dos meses en eliminarse del cuerpo) por lo que también aporta un beneficio profiláctico", señala Quique Bassat, también coordinador del estudio.