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Un anciano cava su propia tumba por mera afición

Un anciano cava su propia tumba por mera aficiónREUTERS

Jimmy Kickham, residente en Rollo Bay, Canadá, ha llevado a cabo su extraña y atípica iniciativa ante la incredulidad de muchos de sus vecinos: cavar su propia tumba. Y es que, como él afirma, le "encanta" excavar, algo a lo que ha dedicado casi toda su vida; lo que fue su trabajo. Además, así, sostiene, ya estará preparada su tumba para el día de su muerte y será para su familia "una cosa menos de la que preocuparse".

"Un día estaba cavando tumbas y simplemente pensé que cavaría también la mía si viviese hasta los 90 años. Ahora tengo 90, así que ya está hecho", explica Jimmy Kickham, residente en Rollo Bay, Canadá, quien este jueves será oficialmente un nonagenario.
Como él mismo dice, le "encanta" excavar. Es lo que ha hecho durante prácticamente toda su vida para sobrevivir y ganar dinero. Pero se convirtió en mucho más que eso. Fue también su pasión.
Durante más de medio siglo, Kickham ha sido el propietario de su propia compañía de construcción, y aún ahora, continúa haciendo uso de su inseparable Massey Ferguson, una excavadora que compró hace 45 años.
"No importa que es lo que quisieran excavar. Yo podía hacerlo", afirma, en declaraciones a CBC News.
Y así, trabajó en obras para el alcantarillado, el correcto funcionamiento de tuberías, cables de servicios públicos subterráneos, en zanjas y... también en cementerios.
Con su maquinaria, Kickham excavó docenas y docenas de tumbas, algo ante lo que no hace diferenciación respecto a otros trabajos, dado que lo considera algo "natural".
Sin embargo, en esta ocasión lo que sí difiere es que en lugar de ser tumbas para otras personas en las que desarrolla su labor es ahora para la suya propia.
Según él, con su iniciativa la familia tendrá "una cosa menos de la que preocuparse" cuando muera, dejando todo dispuesto para que en su entierro solo deban coger una pala, quitar la tierra, abrir la caja de pino que ha dejado en el nicho, y meter en ella el ataúd.
Aunque sus allegados no dieron crédito cuando les contó que iba a acometer su propósito, finalmente, conociendo el peculiar carácter de Kickham, terminaron por darle su beneplácito.
Ahora, él, que goza de una buena salud y no tiene motivos por los que deba apresurarse a su adiós, insiste en que quiere su familia le recuerdo como un hombre con un gran sentido del humor.
"Mis nietos sabrán que su abuelo cavó su propia tumba con su propia excavadora a la edad de los 90. Así que será algo que puedan contar, ¿no?", afirma.