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La braquiterapia reduce el riesgo de sufrir incontinencia e impotencia durante la lucha contra el cáncer de próstata

La braquiterapia de alta tasa de dosis reduce considerablemente los efectos secundarios de la lucha contra el cáncer de próstata, tanto que el riesgo de sufrir incontinencia urinaria e impotencia se reduce a menos del 5 por ciento y 40 por ciento respectivamente, según un estudio realizado por el Servicio de Oncología Radioterápica de Hospitales Vithas Nisa, situado en el Hospital Virgen del Consuelo de Valencia.
Este tratamiento, según el estudio, reduce también el absentismo laboral a la décima parte -el tratamiento con braquiterapia apenas precisa un día de ingreso hospitalario- y los costes médicos sanitarios post-intervención desaparecen. En este sentido, el responsable del Servicio de Oncología Radioterápica de Hospitales Vithas Nisa, Luis Larrea, ha destacado que "el coste/eficiencia de la braquiterapia de alta tasa de dosis en el cáncer de próstata es muy bueno".
Así, la braquiterapia (también llamada radioterapia de contacto) consta de radioterapia introducida en la próstata mediante agujas y una microsemilla radiactiva movilizada robóticamente que administra toda la irradiación en pocos minutos (retirándose al final), tanto que el tiempo que precisa este tratamiento es notablemente inferior al de otras opciones, como el tratamiento con radioterapia convencional, con el que se pueden requerir dos meses, mientras que la braquiterapia puede igualar los resultados "en apenas" una sesión, que dura entre 15 y 30 minutos.
En este sentido, la aplicación de sustancias radiactivas (isótopos) que se utilizan para el tratamiento puede ser permanente, pues se implantan internamente en forma de semillas que van liberando radiación y pasados unos días o meses pierden actividad radiactiva quedando inertes; o temporal, ya que de esta forma se introduce mediante catéteres milimétricos dentro del tumor y mediante un equipo robotizado de alta precisión va liberando radiación de modo planificado.
MAMA Y BRAQUITERAPIA
La braquiterapia se puede administrar de forma complementaria a otros tratamientos en tumores de cáncer de mama, obteniendo unos resultados "excelentes". De hecho, según el doctor Larrea, "son más seguros que otras opciones puesto que el riesgo de irradiar órganos cercanos sanos, como pulmones o corazón, es mucho menor".
En estos casos, la duración del tratamiento también es "notable", pues se puede alcanzar "el mismo grado de control con ocho sesiones repartidas en cuatro días que en cinco semanas de radioterapia convencional", ha concluido el doctor.