Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La difícil aventura de borrar tu rastro en la red

Cada vez que compartimos una imagen en las redes sociales, es como si distribuyésemos fotocopias de esa misma imagen a desconocidos por la calle. Algunas personas que se arrepienten de la difusión se enfrentan a un arduo trabajo cuando quieren que la imagen sea eliminada. El camino a seguir pasa por la Agencia de Protección de Datos y, a veces, los tribunales. En Italia, ha sobrecogido el caso de la joven Tiziana Cantore, que logró que se eliminara de la red un vídeo de contenido sexual grabado con su pareja. Sin embargo fue condenada a pagar 20.000 euros en concepto de costas. Cantore terminó quitándose la vida.