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Una juez autoriza la apertura de una fosa común por un caso de bebés robados

La supuesta víctima dio a luz en el Hospital General de Alicante en julio de 1980

Será la primera exhumación validada sin ser solicitada por un fiscal

Una juez de Alicante ha autorizado una exhumación de restos en una fosa común del cementerio de la ciudad, en respuesta a una denuncia por un supuesto caso de bebés robados presentada por una mujer alicantina que dio a luz en el Hospital General en julio de 1980, según ha explicado a Europa Press el presidente de la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir), Antonio Barroso.
De este modo, Barroso ha señalado que la exhumación se producirá el próximo 10 de mayo, en una fosa común ubicada en el Cementerio Municipal de Alicante.
La decisión de la juez deriva de una denuncia que interpuso Laura Perales ante la Policía Nacional en febrero de 2011, y que fue trasladada a los juzgados de la ciudad, por lo que esta exhumación por un presunto caso de bebés robados supone la primera que ha sido validada sin ser solicitada por un fiscal, tal y como ha explicado el presidente de Anadir.
Por su parte, Perales ha relatado a Europa Press que su hijo nació mediante cesárea el 3 de julio de 1980 en el Hospital General de Alicante y, supuestamente, falleció dos días después por un problema respiratorio.
"Lo tuve conmigo un día y medio y se lo llevaron para hacerle una prueba. No me dejaron estar con él, y mientras estuve ingresada después del parto nadie me comunicó que había muerto" el pequeño, ha manifestado la madre.
Perales ha resaltado que la noticia de la presunta muerte de su bebé la recibió su suegra a los dos días del nacimiento en su casa, cuando ella misma todavía seguía ingresada, a pesar de lo cual nadie le informaba de nada.
Además, ha denunciado que en ningún momento se le entregó ninguna prueba ni del nacimiento ni de la defunción de su hijo, y que simplemente le dieron una placa en la que constaba que había sido sometida a una intervención quirúrgica.
Sobre la esperanza que ha depositado en el resultado de la exhumación de los restos, Perales ha confesado que su "ilusión" es que su bebé "no esté" en la fosa común pero que, al menos, saldrá "de dudas". Igualmente, ha señalado que lo está pasando "muy mal" y que precisa de medicación para dormir.