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Doce meses, cinco muertes y ningún responsable

Familiares, amigos y compañeros de las cinco jóvenes que murieron "aplastadas por la negligencia, por el dinero, por los favores" en la fiesta de Halloween de hace un año en el recinto Madrid Arena han celebrado una vigilia silenciosa en su homenaje a las puertas del pabellón para pedir "justicia" y recordar que los "responsables" de lo ocurrido están "en sus casas, sin ningún dolor". En la instrucción judicial hay veinticinco imputados, diez piezas separadas y tiene visos de concluirse antes de que acabe el año.

Tras la lectura de varios poemas y cartas en recuerdo a las víctimas, la madre de una de las fallecidas Cristina Arce, Isabel De la Fuente, ha leído un manifiesto por las cinco fallecidas en el que, tras un año de dolor, todavía los familiares se encuentran "dilucidando qué es lo que pasó" y "quiénes son los responsables".
"Si quieren hacernos creer que lo ocurrido aquí hace un año fue un accidente inevitable se han equivocado. Lo que pasó es que alguien accedió al alquiler de un edificio municipal con deudas a la Seguridad Social y a Hacienda contraviniendo la Ley de contratación con las Administraciones Públicas, Madrid Espacios y Congresos, empresa del Ayuntamiento de Madrid que no debió alquilárselo", ha reprochado.
De la Fuente ha afirmado que el empresario Miguel Ángel Flores, quien organizó la fiesta de Halloween aquella trágica noche, dejó entrar "irregularmente a miles de personas por un portón que nunca debió abrirse". "Por mucho que alguien quiera lavarse la cara, siempre la tendrá sucia", ha añadido.
Antes de que la madre de Cristina leyera un manifiesto por las fallecidas, varios amigos de las otras víctimas han pronunciado unas palabras en su recuerdo. Ha sido el caso de Laura Vimans, una amiga de Rocío Oña, quien se ha emocionado en varias ocasiones al leer su carta hacia Rocío rota por el "dolor" y recordando que "siempre" tendrá en su "corazón" a su amiga.
Del mismo modo una amiga de Teresa Alonso, María Cortina, la ha recordado en nombre de su familia y amigos diciendo de ella que era una joven que siempre hacía "reír" a sus seres queridos y, tras contar varias anécdotas de su vida, ha afirmado que siempre la recordarán.
La vigilia se ha celebrado toda esta madrugada frente al pabellón municipal donde hace un año murieron las cinco  jóvenes. Centenares de personas se han acercado con velas y rosas blancas que han depositado al lado de una pancarta con mensajes que reclamaban "justicia" y otros en los que se podía leer '12 meses = 5 muertes, 0 responsables'.
La investigación
A las cuatro de la madrugada de esa trágica noche de hace un año, Katia Esteban, Rocío Oña y Cristina Arce fallecían como consecuencia de la avalancha que se produjo en el interior de uno de los vomitorios del recinto por el sobreaforo. Otras dos chicas, Teresa Alonso y Belén Langdon, tuvieron que ser ingresadas en estado grave, muriendo poco después.
Las primeras sospechas apuntaban a que un petardo pudo provocar la tragedia, pero el juez decano de Madrid, José Luis González Armengol (cuya hija asistió a la fiesta), aseguró un día después que el aforo se superó con creces.
El 5 de noviembre, el juez Palop ordenó el precinto del Madrid Arena y, un día después, recibió el atestado policial en el que los investigadores recogían las declaraciones policiales de los que pudieron tener alguna responsabilidad en lo sucedido.
Días después, se produjeron las primeras imputaciones a instancias de la Fiscalía de Madrid. Entre ellas, se imputó al promotor de la fiesta, Miguel Ángel Flores, a su hermano, al gerente de Madridec, Jorge Rodrigo y a varios responsables de la seguridad tanto de Madridec como de Seguriber.
Esas siete imputaciones han pasado en los últimos meses a veinticinco, entre ellos el exdelegado de Seguridad, Medio Ambiente y Movilidad, Antonio De Guindos y el jefe de la Policía municipal de Madrid, Emilio Monteagudo. También están imputados el doctor Simón Viñals y su hijo, quienes se encargaron del botiquín instalado para la fiesta.
A raíz de la causa, el magistrado ha abierto hasta diez piezas separadas. Una de ellas se dirige contra Miguel Ángel Flores para investigar su patrimonio, otra sobre la cúpula policial por un presunto documento falso relativo al supuesto cambio de nivel de riesgo que se realizó aquella noche; y otra sobre el doctor Simón Viñals y su hijo por su mala actuación médica.
Según datos del juzgado, una de las piezas es de averiguación patrimonial, otra de responsabilidad civil y ocho de situación con medidas cautelares adoptadas sobre imputados. Ante el juzgado se han presentado cuatro recursos de reforma y apelación de los que, a fecha de hoy, sólo se encuentra pendiente de resolver un recurso de reforma subsidiario de apelación.
En estos momentos, el magistrado sigue tomando declaración a testigos presenciales de la tragedia y tiene que señalar los careos previstos entre responsables de seguridad de Madridec y Seguriber para aclarar uno de los puntos claves en la investigación. En total, han comparecido 42 testigos.
Quien abrio el portón
Para la investigación judicial es clave el conocimiento de la persona que realizó la orden de a brir un portón por el que entraron cerca de 2.500 jóvenes sin control es clave. Ello habría provocado, según el juez, que la pista central se masificará y se produjeran las avalanchas que desencadenaron la tragedia.
En la instrucción, el jefe de Equipo de Seguriber la noche de la tragedia en el Madrid Arena, Raúl Monteverde, aseguró que fue el coordinador de Operaciones y Proyectos de Madridec, Francisco del Amo, la persona que ordenó a Seguriber abrir el citado portón. De igual modo, el coordinador de vigilantes de Seguriber, José Nalda París, ratificó estas afirmaciones.
El pasado 9 de abril, el responsable de Madridec en la fiesta, José Ruiz Ayuso, sostuvo ante las partes que la persona que ordenó abrir esta puerta situada en la zona de las mercancías fue Santiago Rojo, director de Diviertt y mano derecha de Miguel Ángel Flores. Además, dijo que solo los trabajadores de Seguriber tenían el mando de la puerta.
Imprudencia o dolo eventual
Una vez que concluya la causa, la fiscal y los abogados tendrán que calificar los hechos o bien como homicio imprudente con resultado de muerte o bien homicidi o con dolo eventual. El juez Palop se inclina en considerar los hechos como una imprudencia, mientras que las acusaciones discrepan. La Fiscalía de Madrid aún no lo tiene claro.
"Si abres una puerta de emeregncia, metes más gente, no hay seguridad, hay avalanchas... ¡Ya me contarás!, cuando provocas esa situación hay un dolo. Nosotros lo vemos así y hay una inmensa jurisprudencia del Tribunal Supremo. Pusieron a las personas en peligro", ha señalado a Europa Press Mª José Siñeriz, que defiende a la familia de Cristina Arce.
Sin embargo, el abogado que defiende a la familia de Teresa Alonso opina lo contrario. "Vemos imprudencia. Nadie se representó lo que podía pasar. Se les fue de las manos. Hubo mucho alcohol y pocas vías de seguridad. No pasó por una actuación de alquien que le daba igual lo que pasaría", ha señalado.
Estas acusaciones también discrepan sobre cómo se ha desarrollado la instrucción judicial. Al igual que opina el abogado de Miguel Ángel Flores, la defensa de la familia de Teresa Alonso cree que la causa ha estado demasiado mediatizada y sobredimensionada. "Se tendría que haber dado carpetazo antes, pero hay muchos abogados y muchos imputados. Creo que deberían reducirse hasta nueve", ha indicado.
"No creo que haya sido mediática. Creo que es un procedimiento complejo y nos hemos estado dando palizas moratinianas. Se ha llevado francamente bien", ha comentado Siñeriz, quien ha elogiado la labor realizada por el juez y las dos fiscal del caso.