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Un anciano millonario no le deja ni un euro de herencia a su mujer, 25 años menor

Matrimonio de anciano y mujer sin herenciaFacebook

Una mujer francesa quedó sorprendida cuando se enteró de que su marido millonario, 25 años mayor que ella, no le había dejado ni un solo euro en la herencia. Marcel Amphoux decidió repartir su fortuna entre sus primas y regalar algunas cabañas valoradas en miles de euros entre algunos vecinos de la ciudad en la que había vivido. La esposa, después de un año de matrimonio y que había dirigido las empresas del marido en París, tuvo que conformarse con el amor vivido durante los últimos años de vida del anciano.

Hay matrimonios que no transmiten buenas sensaciones desde el primer momento, ya sea por infidelidad, conflictos o conveniencia de la pareja antes de unirse hasta que la muerte les separe. En el caso de los franceses Marcel Amphoux y Sandrine Devillard eran una pareja que en la que existía una diferencia de 25 años de diferencia, pues él era un anciano millonario que se enamoró de una mujer que bien podría ser su hija. 
El matrimonio duró apenas un año, más los anteriores de noviazgo, según informa La Republica. Una pareja que estaba marcada por la distancia, pues ella vivía en París para dar atención a los cuatro negocios de su marido, ya que éste vivía aislado en una cabaña que no poseía electricidad y que estaba situada en un sitio aislado de la montaña. 
Sin embargo, el anciano millonario falleció y la señora Devillard se enteró de que no tenía nada de herencia. Así es, la mujer acudió rápidamente a reclamar su parte de la fortuna de su esposo pero se encontró con una notificación que no esperaba. El tribunal francés que atendió el caso le dio una respuesta inesperada, pues Amphoux le había desheredado de todo, éste otorgó su dinero a sus primas y unas varias cabañas valoradas en miles de euros se las cedió a los vecinos de la ciudad donde vivió. 
Un gran chasco para Devillard que intentó encontrar alguna explicación a la actuación de su esposo, un hecho que no tenía marcha atrás puesto que el tribunal mostró un testamento del anciano en el que se mostraba la firma del difunto marido.