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Los alumnos del Goethe-Institut aumentaron más de un 60% durante la crisis

Una charla sobre Nietsche con el filósofo alemán Rüdiger Safranski conmemorará el 60 aniversario del Goethe-Intitut Madrid
El número de alumnos del Goethe-Institut aumentó más de un 60 por ciento durante la crisis económica, según han indicado la directora general del Goethe-Institut Madrid, Margareta Hauschild, y la directora adjunta y directora académicas del centro, Petra Köppel-Meyer, durante un encuentro con los medios para hablar sobre el 60 aniversario del centro.
En concreto, de los 4.500 alumnos que el centro tenía en 2010, se alcanzó la cifra en 2012 de 7.500, un aumento favorecido, entre otros aspectos, por las declaraciones de la canciller alemana Angela Merkel, quien en febrero de 2011 afirmó que su país necesitaba trabajadores españoles cualificados con buen nivel de alemán. En la actualidad, en cambio, el centro ha vuelto a los niveles previos a la crisis, en torno a los 4.500 estudiantes.
En cuanto a la enseñanza del alemán en las aulas, la directora académica del centro ha destacado que mientras que en España la cifra ronda las 80.000 personas, en Ucrania alcanza el millón y en Polonia los tres millones. Asimismo, y en términos globales, la cabeza se sitúa Tailandia, así como India y Rusia.
El Goethe-Institut Madrid celebra el próximo lunes 6 de febrero el acto de inauguración de los eventos programados para su 60 aniversario, que estará centrado en una charla bajo el título 'Nietzsche, un espíritu libre', en el que participarán el filósofo y escritor alemán Rüdiger Safranski y el catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) José Luis Villacañas.
El centro desembarcó en Madrid en el año 1957 y desde entonces el objetivo ha sido transmitir la lengua y la cultura de Alemania, con una "independencia" que le ha permitido desligarse de los planes políticos ajenos a la función de la institución. De hecho, ha explicado que desde 2006 el Parlamento alemán debe votar el presupuesto del Goethe Institut, por lo que ya no es una decisión gubernamental.
"REFUGIO" PARA INTELECTUALES DURANTE EL FRANQUISMO
Según ha señalado Hauschild, esta independencia permitió que el Goethe Institut se convirtiera en una especie de "refugio" para muchos artistas e intelectuales, como Simón Marchán Fiz o José Luis Gómez, en un momento en el que la universidad no era ajena a los planes de Franco, especialmente en disciplinas como el arte, las artes escénicas o el teatro.
"El objetivo era crear puentes entre las escenas artísticas y las humanidades entre los jóvenes artistas alemanes y los españoles", ha explicado, la directora del Goethe.
Preguntadas por la relación con el Instituto Cervantes, que desde el pasado viernes cuenta con Juan Manuel Bonet como director, han señalado que durante el periodo en el que César Antonio Molina fue director del centro ambas instituciones intentaron compartir sedes, una idea que finalmente no se pudo desarrollar, aunque sí comparten la de Estocolmo.
En este sentido, Hauschild ha señalado que el Cervantes "no está lejos de la política", algo que considera que "no ha aprendido" de la institución alemana.