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World Vision aboga por trabajar de forma integrada para erradicar la ablación y el matrimonio infantil

La mutilación genital femenina (MGF) y el matrimonio infantil son dos de las prácticas tradicionales más perjudiciales que afectan a millones de niñas en todo el mundo. Por ello, para la ONG World Vision es fundamental para lograr su erradicación la necesidad de trabajar de manera "integrada ambos temas" proporcionando información útil e implicando a los líderes religiosos, así como a las mujeres y niñas, de las comunidades donde se llevan a cabo. Ambas lacras comparten numerosas causas y factores sociales que incluyen "la desigualdad de género, normas sociales establecidas, un deseo por controlar la sexualidad femenina, creencias religiosas, y oportunidades económicas limitadas para mujeres y niñas", añade.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina el próximo 6 de febrero, la ONG World Vision recuerda que en el mundo hay unos 125 millones de mujeres y niñas que sufren las consecuencias de la MGF y la mayoría de los casos se concentran en la franja que va desde el África subsahariana hasta la península arábiga. En África, cada año unos tres millones de niñas corren el riesgo de sufrir la MGF, es decir, casi seis por minuto.
Desde la ONG World Vision trabajan para dar formación a las mujeres y niñas de las comunidades más afectadas por estas prácticas. Es el caso de Jennifer Chepochepunyo, madre activista contra la MGF de la ONG World Vision, que después de recibir formación por parte de la ONG decidió convertirse en "madre modelo" y decidió no mutilar a sus hijas. "Ahora tengo un grupo de 22 madres con las que trabajo para luchar contra la ablación porque nosotras hemos visto los efectos de la MGF. Así que trabajamos juntas para decirles a nuestras comunidades que la MGF es mala para nuestras hijas", afirma.
Una idea que comparte Janet Naningoi, de Kenia y activista contra la ablación, que recuerda lo mal que se lo tomó su madre cuando pidió no sufrir la MGF. "La responsabilidad de cada madre es que sus hijas sean circuncidadas porque si no lo son y se quedan embarazadas la vergüenza es para las madres. Además, si te quedas embarazada, esto es algo tabú y te echan de la comunidad".
CAUSAS Y SOLUCIONES
Las causas principales del matrimonio infantil y la MGF subyacen en la tradición y la costumbre, por lo que el cambio es un proceso "lento y exigente", señala la ONG. "Ambas prácticas tienen en común que son utilizadas como medio para preservar y para potenciar las características que se consideran más "deseables" en las chicas, es decir, la "pureza" sexual de las niñas adolescentes", explica.
Por otra parte, las normas de género y la desigualdad son otra de las causas principales de estas lacras. Mientras los niños son considerados valiosos para las familias, las niñas pueden ser una carga económica. Además, en algunas sociedades, el honor familiar está ligado a la virginidad de una hija. Como resultado, las niñas son obligadas a ser mutiladas para probar su virginidad o son entregadas en matrimonio para reducir el riesgo de embarazo extramatrimonial y relaciones sexuales.
La pobreza y la falta de acceso a una educación segura y asequible fomentan aún más estas prácticas. Muchos padres consideran a sus hijas como una carga financiera, por lo que estas prácticas para muchas familias pobres, "son estrategias para la supervivencia económica". Por último, en las comunidades donde las niñas corren un alto riesgo de abuso y violencia, las familias a menudo creen que estas prácticas pueden garantizar su seguridad.
Según recoge la ONG, las estrategias para acabar tanto con el matrimonio infantil y la ablación, deben ser transversales e integrarse en un plan integral y multisectorial. Así, la primera solución pasa por empoderar a las niñas y las mujeres con información, habilidades y acceso a educación segura y de alta calidad. Además, proporcionar apoyo económico e incentivos a las niñas y sus familias, cambiar actitudes y creencias a través de la movilización de familias y comunidades, incluyendo a los líderes religiosos para forjar normas sociales y proporcionar servicios de respuesta y apoyo, son otros tres mecanismos que podrían ayudar a solucionar estos graves problemas. Por último, la ONG destaca la importancia de la aplicación de la legislación y su cumplimiento.
"Terminar con el matrimonio infantil y la ablación requiere fortalecer la capacidad de los sectores de la salud, la educación y la protección social y de la infancia para prevenir y responder a los diferentes riesgos que conllevan, así como fuertes mecanismos nacionales, regionales y mundiales de coordinación", concluye la ONG.