Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Condenado a 15 años de prisión un vecino de O Grove por violar a su hija

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a 15 años de prisión al vecino de O Grove José Luis S.S. por violar a su hija menor de edad "prácticamente a diario" durante siete años.

La sentencia recoge una condena como autor de un delito continuado de agresión sexual y teniendo en cuenta las circunstancias agravantes de especial vulnerabilidad de la víctima y prevalimiento ya que "siempre ejerció su autoridad de padre sobre la menor".
Además, el tribunal condena a José Luis S.S. a no aproximarse a un radio de 250 metros de la joven durante 20 años y a indemnizarla con 60.000 euros.
Según recoge la sentencia, el ahora condenado se separó de su mujer en el año 2001 y se quedó con la custodia de sus tres hijos menores, de los que los dos más pequeños eran sus hijos biológicos y la mayor no, pero estaba legalmente reconocida. El padre y los tres niños vivían en O Grove y la madre se mudó a Ferrol y solo les veía cuando se lo permitía el régimen de visitas.
Entre finales de 2001 y el 6 de febrero de 2008, con una periodicidad prácticamente diaria, el procesado vino manteniendo relaciones sexuales con su hija "para satisfacer sus deseos sexuales". Las relaciones se mantenían en el interior de la vivienda. Cuando comenzaron estas violaciones, según la sentencia, la niña tenía 10 años y, desde el principio, el hombre "siempre ejerció su autoridad de padre sobre la menor".
El fallo judicial considera probado que la menor no fue consciente del significado de aquellas prácticas, que eran muy frecuentes, hasta que tenía unos 12 años.
Golpes
A partir de ese momento, cuando la menor se negaba a mantener relaciones con su padre, el procesado la golpeaba en la cara y en la cabeza y le tiraba de los pelos hasta conseguir su objetivo.
Estas prácticas se prolongaron hasta que el 7 de febrero de 2008 la niña se escapó de casa, abandonó el colegio y se marchó a Ferrol, donde residía su madre.
Como consecuencia de estos hechos, juzgados en la Audiencia Provincial de Pontevedra a puerta cerrada, la víctima sufre daños psicológicos debido a las agresiones y abusos padecidos.