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La madre de Venus Palermo: “Lo último que quiere ser es una ‘Lolita’”

Venus, que vive con su madre en Londres, se ha convertido en un fenómeno en Internet

Con su cara pálida como la porcelana, sus enormes ojos azules, su pelo lacio y rubio y los labios pintados, Venus Palermo no es una niña de 15 años usual. Parece una muñeca y eso la ha convertido en un fenómeno en Internet. Sus videos enseñando con mímica cómo copiar su look han atraído a 10 millones de visitas y a una legión de fans desesperadas por imitarla.
Su madre, Margaret Palermo, de 37 años, apoya a su hija en este excéntrico hobby, informa Dailymail. Cualquier sugerencia de que es algo alarmante le sorprende. “No es una Lolita, es lo último que quiere ser”, señala.
“Venus es una chica inocente. No bebe, no fuma, no está ni remotamente interesada en los chicos. Trabaja duro en sus estudios. Estaría más disgustada si estuviera en la calle bebiendo”, añade.
Sobre su hobby y los posibles intereses que puede despertar en pedófilos, explica al Dailymail que “no se trata de atraer a los hombres. Es algo que le gusta a hacer por ella misma y disfruta con ello. ¿Por qué debería impedirle hacer algo que le encanta, en lo que es buena y que no hace ningún daño? No hay sexual en ello, sólo quiere estar guapa”.
Tanto si el look de Venus te parece bonito o extrañamente bonito depende de cada perspectiva. Lo que es seguro es que como muñeca, Venus es terriblemente convincente. Los padres de Venus se separaron cuando ella era pequeña y ella y su madre vivieron en Suiza hasta que tuvo 11 años. Luego vivieron en Tenerife y, finalmente, en Londres.
Venus estudia en casa y Margaret señala que fue una decisión que tomaron cuando las autoridades locales no pudieron darle plaza en un colegio.  Margaret admite que quizá haya sido lo mejor porque “sería difícil para Venus ir a una escuela convencional”.
Venus habla cinco idiomas, incluido español y japonés, y es reflexiva detrás de esa mirada de niña y voz chillona.
Pero también parece bastante aislada. Aparte de la comunidad online, no tiene amigos reales. Margaret admite que “sería sano para ella conocer gente de su edad. Eso normalmente pasa en la escuela pero estamos buscando que acuda a clubs o clases de baile para que se pueda socializar”.