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Las nuevas técnicas de análisis y las alertas de la UE minimizan los riesgos en seguridad alimentaria, según expertos

El sistema de alertas de la Unión Europea y las modernas técnicas de muestreo y análisis que se han puesto en marchan han logrado reducir los riesgos de seguridad alimentaria en España. De hecho, este año sólo se han notificado 140 alertas, principalmente por peligros químicos contenidos en metales pesados o la presencia de aditivos en alimentos en cantidades no permitidas.
Así lo han asegurado diferentes expertos en seguridad alimentaria de instituciones públicas y empresas privadas que han participado en los 'Encuentros Promega' celebrados en Madrid.
En ese sentido, la responsable del Laboratorio de Biología Molecular del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), Marta Hernández, admite que estas notificaciones de alertas en España ocurren "en su práctica totalidad" en productos alimenticios con origen en otros países, según el sistema de alerta rápida para alimentos y piensos Europeo (RASFF, en sus siglas en inglés), que sólo ha notificado dos alertas con origen español, una por la presencia de 'Salmonella' en mejillones cocidos y otra en piensos.
Asimismo, la Agencia española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) registra en su web este año tres alertas alimentarias de origen microbiológico: la intoxicación botulínica ocurrida en Cataluña por consumo de alubias blancas cocidas, el brote de gastroenteritis por consumo de agua envasada procedente de Andorra, y recientemente la intoxicación botulínica ocurrida en Alemania por consumo de pescado que también se ha distribuido en España.
Pese a ello, esta experta admite que "una cosa es lo que se registra en el RASFF y otra son los casos que puedan pasar desapercibidos, bien porque el brote pasa inadvertido o bien porque los síntomas que produce en la población afectada no son tan serios como para provocar una alerta.
En este sentido, el inspector veterinario realiza una función primordial en el control de las industrias de alimentos de origen animal y de restauración, garantizando así la seguridad alimentaria del consumidor.
Otro aspecto importante a tener en cuenta a la hora de garantizar la seguridad alimentaria es la información nutricional en los envases. En ese sentido, el director general de Promega Biotech Ibérica, Gijs Jochems, admite que "la mejor manera de combatir el fraude alimentario es aplicar las técnicas de análisis y muestreo, además de aplicar medidas correctoras fuertes".