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Muere a los 20 años Brooke Greenberg, la bebé que nunca creció

Brooke Greenbergcuatro.com

Brooke Greenberg era la única persona en el mundo en sufrir una rara enfermedad que le impedía envejecer. Murió en EEUU a los 20 años con un físico de una niña de tres. Los médicos diagnosticaron su caso como Síndrome X y poco sabían del porqué no creció, ni cambió los dientes de leche.

Desde el momento en que nació Brooke Greenberg, sus padres tenían razones para preocuparse. Nació con una cadera dislocada y tuvo que ser sometida a una operación, pero entonces, todavía creían que su hija era normal.
Brooke nació un mes antes de lo normal y pesó solo  1,8 kg era demasiado pequeña. A los seis meses comenzaron a sospechar de que algo no andaba bien.
Su crecimiento era algo lento y meses después cuando nació su hermana se hizo evidente que no evolucionaba de forma normal.  Ni su desarrollo cognitivo, ni motor, ni del lenguaje se correspondían con su edad.
Su hermana la superó en todo y Brooke se quedó congelada en el tiempo, como si su edad no superara los cinco años.
Su caso dejó perplejo a los médicos, porque a pesar de sus 20 años siempre se comportó como una niña pequeña, según ha publicado el DailyNews.
La joven se quedó encerrada en el cuerpo de un bebé: apenas balbuceaba y su estatura no supera el metro y medio cuando murió el pasado domingo en Maryland, EEUU.
Los médicos finalmente diagnosticaron su rara mutación como "Síndrome X" y previnieron a sus padres para una muerte precoz. 
Los científicos estudiaron el ADN de Brooke con la esperanza de aprender más sobre el envejecimiento y la juventud eterna.