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El Servicio Jesuita a Migrantes denuncia las "dificultades añadidas" que sufren los jóvenes extranjeros no acompañados

La Campaña Hospitalidad de las obras sociales de la Compañía de Jesús (Entreculturas, Servicio Jesuita a Migrantes, ALBOAN y Fundación Hogar de San José) ha denunciado este viernes 13 de enero las "dificultades añadidas" que sufren los jóvenes extranjeros no acompañados, con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra este domingo 15 de enero.
Según ha informado el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), ha detectado casos de jóvenes a los que, una vez acabada la tutela pública durante su minoría de edad, "no se les tramita la autorización de residencia a la que tienen derecho o no se les entrega la tarjeta de residencia tramitada".
Además, ha añadido que "se les deniega el acceso a sus expedientes y datos personales que les permitirían regularizar su situación una vez alcanzada la mayoría de edad". "Son jóvenes extutelados a los que la falta de documentación les deja en una situación de gran vulnerabilidad: no pueden regularizar su situación, ni trabajar legalmente, ni acceder a recursos y mecanismos de protección social, viéndose condenados a menudo a permanecer sin domicilio fijo", ha aclarado.
Igualmente, el SJM ha advertido de que ha habido otros casos de vulnerabilidad como menores internados en CIE (7, en 2015), menores refugiados separados de sus familias en Melilla, internados en centros de protección en espera de los resultados de las pruebas de ADN que confirmaran la relación paterno-filial; o que han sufrido deficientes condiciones de alojamiento hasta poder pasar a centros de acogida de refugiados en la Península.
En este contexto, las obras que forman parte de Hospitalidad, han instado a los poderes públicos y las administraciones a que "velen por la protección y la integración de los menores extranjeros no acompañados".
También han pedido que las políticas de cooperación internacional, en la senda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, "incidan en las causas de la pobreza, la desigualdad, y los conflictos armados como origen de esta migración forzosa con consecuencias de alto riesgo para los menores".
"Igualmente, y como parte de estas políticas de cooperación internacional, creemos que deben aumentar los fondos destinados a Acción Humanitaria en los sectores de educación y protección de la infancia, de tal manera que se mejoren las condiciones de vida de estos menores en los países de tránsito o en otros países de acogida", han agregado.
Por todo ello, han hecho un llamamiento "a brindar hospitalidad en todas sus formas: ofreciendo soluciones duraderas y adecuadas para la acogida e integración de las personas migrantes y refugiadas y fomentando la educación para la ciudadanía global para promover la convivencia intercultural para prevenir la radicalización".