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Ricardo Blázquez pide que no haya "eternos condenados" a no trabajar

El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, ha pedido que "no haya eternos condenados a no trabajar nunca" en la eucaristía que ha oficiado en la asamblea del Movimiento Mundial de Trabajadores Católicos (MMTC).
Ante más de un centenar de delegados de 42 países, el también cardenal arzobispo de Valladolid ha dicho en la homilía que el trabajo es "condición para ganarse el pan dignamente".
Blázquez ha advertido, en declaraciones recogidas por Europa Press, de la existencia de un trabajo "precario" e "insuficientemente remunerado", a la vez que ha hablado de su "carácter social, familiar y personal".
"Necesitamos el trabajo para nuestra realización personal" y para crecer en "dignificación de nuestra vida", a la vez que ha señalado que la persona y el trabajo son "inseparables" en el proyecto de Dios.
Por otra parte, el cardenal abulense ha agradecido al Movimiento Mundial de Trabajadores Católicos de celebrar su asamblea en Ávila, cuna de Santa Teresa.
El obispo emérito de Ciudad Real y responsable de la Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Algora, ha alertado a los delegados del MMTC que el núcleo del problema está en "cuando no se trabaja, o se trabaja en exceso o en malas condiciones entra en juego la democracia y el pacto social".
En sintonía con lo ya manifestado por el papa Francisco, ha dicho que "hay que decir no a la economía que pone la vida en una desigualdad cada vez mayor", ya que "no se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre, donde es noticia todo lo económico y no que un hombre muera de frío", y ha lamentado que se considere al ser humano "como un bien de consumo" en "una cultura del descarte, más allá de la cultura de la explotación".