Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

RACE pide crear espacios de seguridad y habilitar aparcamientos en las zonas escolares para evitar atropellos

El Real Automóvil Club de España (RACE) ha formulado una serie de consejos y recomendaciones ante el inicio del curso escolar con el fin de reducir la siniestralidad vial en los colegios por lo que pide crear espacios de seguridad y habilitar aparcamientos en las zonas escolares, entre otras demandas.
Precisamente, RACE recuerda que uno de los grandes problemas en los accesos escolares es el aparcamiento de los vehículos, llegando incluso a ocupar dos y tres filas a la hora de dejar a los pequeños, lo que supone un problema para el tráfico, que puede verse afectado por el bloqueo de varios carriles, y también aumenta el riesgo de los pequeños que acceden al colegio, al tener que sortear los vehículos mal estacionados.
Además, por su tamaño y envergadura, se incrementa el peligro de que sufran un incidente con un vehículo que esté maniobrando y no se percate de su presencia. Otro problema derivado de un mal estacionamiento del vehículo es el que afecta a la correcta ubicación de los pequeños en el coche, según RACE, que hace alusión a la imposibilidad de asegurar la correcta colocación del niño en su silla.
RACE subraya que los niños deben ir siempre en su silla de retención infantil, en las plazas traseras y, en el caso de ir en moto (hay limitaciones según la edad del niño) con su casco, por corto que sea el recorrido. Para algunos casos excepcionales, el colegio puede disponer de una bolsa de sillas 'de emergencia' para poder solucionar aquellas situaciones en las que se necesite llevar a un niño de forma extraordinaria, o para desplazamientos no previstos que deban realizar con algún alumno.
También pide que los colegios cuenten con una señalización clara que delimite las áreas y evite riesgos, e insiste en la importancia de contar con la presencia de la policía local para regular el tráfico y hacer respetar las zonas de aparcamiento exterior y los pasos de peatones. En caso de no disponer de esta ayuda, el colegio puede proponer al ayuntamiento contar con delegados de seguridad o movilidad que, debidamente protegidos y señalizados, colaboren en esta tarea.
Asimismo, aconseja al colegio establecer medidas que restrinjan el aparcamiento en el espacio destinado a la parada del autobús escolar, evitando vehículos en la zona. Durante la llegada o la salida del autocar, y para proteger el acceso de los niños, se debe señalizar la zona de cruce de la vía (si fuera necesario) para que los alumnos suban o bajen del autocar con las debidas condiciones de seguridad.
RACE alerta de que el momento más peligroso a la hora de viajar en un transporte escolar es al subir o al bajar del autocar. En concreto se estima que el 90% de los accidentes se producen en este momento. Por eso, hay que respetar las zonas de parada, ir con tiempo, y enseñar al niño a subir o bajar de forma ordenada, sin empujar, y vigilar el entorno, ya que si pasan por delante o detrás del vehículo, y el conductor no ve al pequeño, se puede producir una situación de riesgo. Una vez en el autobús, y durante el recorrido, los pequeños deben mantenerse en su asiento, respetando las instrucciones de los responsables.
A PIE O EN BICICLETA
En caso de ir a pie, afirma que es importante conocer el recorrido, evaluar los riesgos, y estimar los tiempos, para ir tranquilamente y sin prisas. Si hay que cruzar, hay que hacerlo por los pasos para peatones, respetando los semáforos y recordando la técnica de mirar antes de cruzar: primero a la izquierda, luego a la derecha y de nuevo a la izquierda. Además, hay que caminar siempre por la acera, y si no hay acera, a lo largo del borde de la carretera utilizando, si es posible, elementos que faciliten ser visibles a distancia.
Cuando los niños circulan en bicicleta, hay que alertar a los pequeños de que, por un lado, comparten la vía con el resto de vehículos, por lo que es importante que se hagan ver con prendas reflectantes; además de señalizar las maniobras, ir pendientes del resto de usuarios y circular con precaución.
Por otro lado, el niño debe ser consciente de que hay que tener cuidado con el resto de peatones que utilizan la acera y los accesos al colegio, ajustando la velocidad y teniendo muy en cuenta al resto de pequeños. En este sentido, se pueden delimitar zonas de prohibición de uso de bicicletas en accesos y zonas interiores del centro.
Si los pequeños van a utilizar la bicicleta, es recomendable que los adultos realicen con ellos el recorrido de forma previa, identificando los puntos peligrosos, los cruces y pasos de peatones, y las zonas en las que se deben bajar de la bicicleta. Si durante el recorrido deben cruzar por un paso de peatones, hay que alertarles de que no se puede irrumpir en la vía a toda velocidad, ya que existe el riesgo de accidente.
Por último, RACE realiza un llamamiento general a la educación vial de los pequeños y añade que el inicio del curso escolar es un buen momento para explicarles la forma más segura de ir al colegio, la forma de prevenir riesgos, y buscar la coordinación con el resto de implicados con el fin de reducir los riesgos en sus desplazamientos.