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Prodein denuncia que una docena de inmigrantes han sido expulsados del CETI de Melilla "como castigo" por supuesto robo

El presidente de la Asociación Pro Derechos de la Infancia (Prodein) en Melilla, José Palazón, ha asegurado que "una docena de inmigrantes", de ellos ocho son argelinos y el resto de otras nacionalidades, "han sido castigados" por el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) "a vivir en la calle durante un periodo de tiempo indeterminado" por la comisión de un supuesto robo en su interior.
El responsable de la organización no gubernamental (ONG) ha criticado que "los argelinos llevan ya unos 15 días en la calle, días de mucho frío y mucha hambre".
Palazón ha dicho que llevan todos en el bolsillo un auto judicial en el que se puede leer que se les acusa de "robo". Para el dirigente de Prodein "el caso es que ellos no entienden el doble castigo que sufren, con mucha razón dicen que si ya están ante la justicia debería de ser el juez quien les castigue y no el CETI".
En este sentido, ha apuntado que en el centro de acogida les han comunicado que no volverán a entrar hasta que no se celebre el juicio y se ha preguntado "¿un mes, dos, tres...?".
José Palazón ha explicado que el supuesto robo tuvo lugar en una "tienda" del interior del CETI que gestiona otro interno, cuando asevera que "no está permitido montar tiendas en el interior del CETI".
Para el presidente de Prodein, "los ocho chavales han robado en una tienda que no existe, o hay una tienda ilegal que existe y se tolera...", para admitir que "realmente hay (en el CETI) varias tiendas dedicadas sobretodo a la alimentación".
Palazón ha criticado que entre los castigados "hay un chaval que necesita asistencia sanitaria por una fractura de tobillo y, según cuenta, desde que lo echaron no le dejan ni entrar al botiquín. Otro --ha añadido-- tiene asma y esta misma noche alguien le ha rociado la cara con gas pimienta en la misma puerta del CETI".
Por último, ha denunciado que "terminamos el año como lo empezamos, el anunciado reglamento del centro no se termina de aprobar nunca, los castigos arbitrarios siguen siendo cotidianos... Y mucho más".