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Los 40 años de la princesa Letizia

Llegó hace 9 años a la Familia Real y, desde entonces, se ha hecho un hueco en la estructural real con su fuerte personalidad

La Princesa de Asturias celebra este sábado su 40 cumpleaños. Llegó hace 9 años a la Casa Real, y desde entonces nada ha vuelto a ser lo mismo. Doña Letizia ha alcanzado la madurez mientras se prepara para reinar, puesto que es el futuro de la Familia Real.
Hija del periodista Jesús Ortiz y de la sindicalista Paloma Rocasolano, la Princesa de Asturias ha demostrado desde que se casó su personalidad trabajadora, perfeccionista y segura de sí misma.
Después de irrumpir en la Familia Real con su compromiso en 2003 con el Príncipe Felipe, Doña Letizia ha tenido que soportar muchísimas críticas sobre su comportamiento, pero tras un largo trabajo y mucho esfuerzo se ha ganado el corazón de los españoles.
Su estilo siempre ha estado en boca de todos, y sus looks estudiados al milímetro, pero también ha estado vigilada muy de cerca cuando se sometió a dos operaciones de cirugía estética que le suavizaron el perfil.
Pero no solo su imagen ha sido criticada meticulosamente. Su faceta de madre también ha sido un gran momento en su vida. Sus hijas Sofía y Leonor, de 5 y 6 años respectivamente son un gran apoyo y en la medida de lo posible han estado en la sombra por el deseo de Letizia a mantener al margen su intimidad.
Ahora que no corren buenos tiempos para la Familia Real, Doña Letizia se muestra más madura, y junto al Príncipe Felipe forman un gran equipo, respetado y en el que muchos confían, convirtiéndose en un valor seguro para la monarquía española.
El mérito de Letizia es haberse tomado su papel de princesa consorte con honestidad, seriedad y profesionalidad. Algo que le reconocen hasta sus detractores, que los tiene, pero sobre todo los ciudadanos de a pie, mucho más exigentes debido a los excesos cometidos por algunos miembros importantes de la Casa Real lo que ha obligado al Rey Don Juan Carlos a tomar medidas urgentes, impensables hace unos años, como es el diseño de una campaña de comunicación, basada en la transparencia y la apertura con el fin de evitar que historias como la de Urdangarín vuelvan a repetirse.
Habrá actitudes de Letizia que no gusten, es lo natural en alguien que está expuesta la mayor parte de su tiempo a la opinión pública, como por ejemplo su obsesión por la perfección, su extrema delgadez, su sinceridad ante los medios de comunicación. Lo que resulta evidente es la serenidad y la madurez que Letizia le ha proporcionado al heredero de la Corona. No sólo a nivel institucional también como marido y padre, logrando que en una situación tan difícil como la que atraviesa la monarquía española, ambos hayan salido indemnes de las críticas y de la quema.