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La Policía desarticula a una banda que ofrecía sustancias dopantes a deportistas

Policía NacionalInformativos

La Policía Nacional ha desarticulado a un grupo de 12 personas que se dedicaba a la adquisicion ilegal de sustancias prohibidas para luego administrarlas entre deportistas. Los integrantes de esta organización contaban con una red totalmente definida por el dueño de una tienda de nutrición y varios miembros de un gimnasio. Los detenidos se encargaban de proveer anabolizantes y madicamentos dopantes, así como tratamientos ilícitos con factor de crecimiento.

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un grupo dedicado a la adquisición ilegal de sustancias prohibidas en el deporte. La organización contaba también con una red de distribución integrada por el dueño de una tienda de nutrición y por varios responsables de gimnasios de Asturias. Además de proveer anabolizantes y medicamentos dopantes, ofrecían a sus clientes tratamientos ilícitos con factor de crecimiento enriquecido con el plasma extraído al deportista e inyectado en articulaciones y tendones. Se ha arrestado a 12 personas entre las que figuran varios deportistas amateur y los responsables de la trama.
SECUELAS DE LA OPERACIÓN PÉRTIGA
Las investigaciones se iniciaron a raíz de los datos obtenidos tras la fase operativa de una operación anterior, denominada 'Pértiga', en la que se detuvo a 15 personas, ex atletas olímpicos entre ellas, y se desarticuló una red que adquiría sustancias prohibidas en el deporte para aumentar el rendimiento físico. Las informaciones analizadas llevaron a los agentes hasta un médico estomatólogo que trataba a deportistas para la recuperación de sus lesiones, a través de un procedimiento denominado por él mismo como “autotransfusiones”. Este método era en realidad un procedimiento prohibido por la legislación antidopaje, y que consistía en un tratamiento con factor de crecimiento enriquecido con plasma del propio paciente, que posteriormente inyectaba directamente en la zona afectada. Para ello contaba con una maquinaria especial que requería la separación de la sangre del paciente, tras la extracción de la misma, algo para lo que no estaba habilitado como estomatólogo. 
Las indagaciones desarrolladas en torno a este médico llevaron a los investigadores hasta otra persona, un miembro de la Guardia Civil, que lideraba junto al facultativo la organización, y que se ocupaba de conseguir clientes a los que proveer de sustancias medicamentosas y vender el tratamiento con factor de crecimiento enriquecido con el plasma. También se comprobó que contaban con la colaboración de los responsables de varios gimnasios ubicados en Asturias y del dueño de una tienda de nutrición, también del Principado, desde donde distribuían anabolizantes y otras medicinas. 
Para hacerse con las sustancias utilizaban dos vías. Por un lado la “vía inglesa”, en la que uno de los integrantes compraba los medicamentos en Reino Unido y posteriormente los enviaba a los integrantes de la organización por paquetería comercial. La otra forma de abastecerse era directamente en farmacias utilizando prescripciones del doctor que estaba al frente de la organización.
110.000 DOSIS DE SUSTANCIAS DOPANTES
Una vez identificados todos los miembros de esta red de distribución de sustancias dopantes, los agentes procedieron al arresto de doce personas, entre ellos los cabecillas de la organización. Además se realizaron 15 registros en los que se intervinieron 110.000 dosis de medicamentos –de 85 tipos distintos- para mejorar las capacidades deportivas, cuatro armas largas, 5.000 euros en efectivo, 12 kilos de hachís y 30 gramos de cocaína.