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Pierde 57 kilos tras romper un banco de madera en la iglesia

Pierde 57 kiloscuatro.com

Karen Dawson, madre de tres niños, llegó a pesar 176 kilos. La mujer, que sufría obesidad, ha tenido muchos problemas a lo largo de toda su vida adulta debido a esta enfermedad. Pero fue un incidente en el funeral de su madre, -rompió un banco de la iglesia-, el que hizo que Karen decidiera empezar a tener una vida más saludable.

Karen Dawson, de 40 años y madre de tres niños, es un ejemplo de superación para la gente que sufre obesidad. Su pesó llegó a ascender hasta los 176 kilos tras dar a luz a su tercer hijo, Dexter.
Su problema empezó a los 18 años, cuando se fue de casa de sus padres para vivir con su actual marido. Empezó a comer de una forma desconsiderada y sin pensar que esto podría perjudicarle. Además, su hobby favorito era pasar todo el día en el sofá junto a su marido "comiendo patatas fritas o dulces". "Comía todo lo que quería y cuando quería. Comía sin parar hasta que me dí cuenta de lo realmente grande que estaba mi cuerpo. Nunca pensé loque me estaba haciendo a mi misma, yo simplemente estaba muy feliz cada vez que comía toda la comida basura" asegura Karen. Así lo informa The Mirror.
Tal y como ella afirma, nunca pensó en los daños que le estaba causando a su cuerpo al comer a todas horas comida basura y similares.
Recuerda muchos incidentes a lo largo de su vida adulta, como una vez que quiso asistir a un partido de fútbol y no cabía por los tornos del estadio, así que su marido tuvo que "empujarla" para poder entrar. Pero, a pesar de ello, no cambió sus hábitos de vida. Hasta el día que llegó el funeral de su madre. En el momento en el que se fue a sentar en un banco de madera de la iglesia, el asiento se partió por la mitad, y todos los acompañantes cayeron al suelo.
"Fue uno de los momentos más embarazosos de mi vida. En el momento en el que el banco se partió debajo de mí, me di cuenta de que mi peso era un problema".
Avergonzada, decidió dar un vuelco a su vida, y se comprpmetió a empezar a llevar una vida totalmente saludable. El primer paso fue cambiar toda la comida basura por comida mucho más sana, como las ensaladas para cenar o las carnes magras. También empezó a beber 2 litros de agua al día.
El desayuno, como ella comenta, es lo más importante del día. Así que dejó de lado los sándwiches de huevo y mayonesa que comía todos los días y empezó a tomar café con tostadas y cereales.
El resultado es increíble. Tras 12 meses de dieta y ejercicio, ha logrado perder 57 kilos.  
Pierde 57 kilos

"Después de un año de dieta ahora me siento mucho más segura de mí misma y ya no estoy aterrorizada de romper las sillas que sentarse. Pero todavía quiero perder mucho más. Este último año ha marcado una gran diferencia en mi vida. Puedo jugar con mis hijos, y me siento lo suficientemente segura como para llevarlos al parque todos los fines de semana".