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El Papa antes de orar por la paz en Asís: "La guerra es una vergüenza"

El Papa ha exclamado que "la guerra es una vergüenza", durante la homilía de la misa matutina que ha celebrado esta mañana en la Casa de Santa Marta, justo antes de partir hacia Asís (centro de Italia) donde participa en una Jornada Mundial de oración por la Paz junto a otros 500 líderes religiosos de todo el mundo, entre ellos seis premios Nobel.
"No existe un Dios de la guerra. Es una obra del maligno que quiere matar a todos", ha señalado en la homilía en la que ha reflexionado sobre la guerra y ha sentenciado que el acto de este martes 20 de septiembre no es "para hacer un espectáculo" sino "simplemente para orar y orar por la paz". "Nos asustamos por cualquier acto de terrorismo pero esto no tiene nada que hacer con lo que ocurre en esos países, en esas tierras donde día y noche las bombas caen y caen y matan niños, ancianos, hombres, mujeres", ha dicho.
Francisco ha instado a los católicos a pensar en aquellos a los que no les "llega la ayuda humanitaria para comer". "No pueden llegar las medicinas. Están hambrientos y enfermos. Porque las bombas impiden esto. Y mientras nosotros rezamos, sería hermoso que cada uno de nosotros sintiera vergüenza. Vergüenza de esto: que los humanos, nuestros hermanos, sean capaces de hacer esto. Hoy es día de oración, de penitencia, de llorar por la paz; jornada para sentir el grito del pobre. Este grito que nos abre el corazón a la misericordia, al amor, y no salva del egoísmo", ha advertido.
Así, ha invitado a todos los hombres de buena voluntad, de cualquier religión a orar por la paz y ha exclamado que "el mundo está en guerra y sufre". "Si hoy cerramos el oído al grito del pobre, invocará a su vez y no obtendrá respuesta. Si nosotros cerramos el oído al grito de esta gente que sufre bajo las bombas, que sufre explotación por traficantes de armas, puede darse que cuando nos toque a nosotros no obtengamos respuesta", ha alertado.
En este sentido, ha declarado que la guerra "está muy cerca" porque "la guerra toca a todos". "La guerra comienza en el corazón", ha exclamado. Finalmente, ha pedido que el Señor dé paz en el corazón a los hombres y les quite "toda querencia de avidez, de codicia, de lucha".