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El Papa invita a los cristianos a unirse por la paz frente a la violencia del extremismo fundamentalista

El Papa Francisco ha invitado a todos los cristianos a unir sus voces en favor de la paz frente a la violencia del extremismo fundamentalista. Así lo ha pedido durante su encuentro este viernes 27 de enero con los miembros de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
"Muchos de ustedes pertenecen a Iglesias que asisten cotidianamente al ensañamiento de la violencia y a actos terribles, perpetrados por el extremismo fundamentalista", ha recordado el Pontífice.
Además, ha precisado que este sufrimiento "se arraiga con mayor facilidad en contextos de pobreza, injusticia y exclusión social, debidas también a la inestabilidad generada por intereses a menudo externos, y por conflictos precedentes, que han producido condiciones de vida miserables y desiertos culturales y espirituales, en los cuales es fácil manipular e instigar al odio".
En este contexto, el Papa ha indicado que las Iglesias cristianas están llamadas a "sembrar concordia y reconstruir pacientemente la esperanza, confortando con la paz que viene del Señor". "Una paz que juntos tenemos que ofrecer a un mundo herido y lacerado", ha subrayado.
Francisco ha asegurado que todos los sufrimientos que padecen los cristianos de las Iglesias orientales son también sus sufrimientos y se ha unido a ellos en la oración invocando el fin de los conflictos y la cercanía de Dios a las poblaciones víctimas de la violencia, en especial, a los niños, enfermos y ancianos.
También ha indicado que lleva en su corazón a los obispos, sacerdotes, consagrados y fieles, víctimas de secuestros crueles, y a todos aquellos que han sido tomados como rehenes o "reducidos a la esclavitud".
Ante estas situaciones, el Papa ha recordado el ejemplo de los mártires y santos. "Allí donde la violencia llama a más violencia y donde la violencia siembra la muerte, nuestra respuesta es el fermento puro del Evangelio, que, sin prestarse a lógicas de fuerza, hace surgir frutos de vida también en la tierra árida y auroras de esperanza después de las noches de terror", ha enfatizado.