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La OIM reclama la ayuda del colectivo de enfermería para respetar los derechos de salud de los migrantes y refugiados

Reivindica el papel del colectivo "porque son profesionales que cuidan de personas, independientemente de su ciudadanía o papeles"
El director general de la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM, por sus siglas en inglés), William Swing, ha reclamado la ayuda del colectivo de enfermería para respetar los derechos de salud de los migrantes en la reunión del Consejo de Representantes de las Asociaciones Nacionales de Enfermería (CRN).
Esta asamblea se realiza entre los altos representantes de la enfermería antes del Congreso Internacional de Enfermería, que tiene lugar en Barcelona del 27 de mayo al 1 de junio, para tratar desde una perspectiva internacional los temas que más preocupan a la profesión y afectan a la población mundial.
La ONU recuerda que sólo en 2015, hubo 244 millones de migrantes en el mundo, de los que 65 millones se vieron forzados a desplazarse a causa del riesgo de persecución, conflictos, carestía de alimentos o, directamente, violación de los derechos humanos.
Según Swing, "los desplazamientos de personas se están convirtiendo en un problema fundamental para el mundo" por lo que ha recordado que "los migrantes son personas, además las personas más vulnerables, y la enfermería tiene un papel fundamental para defender socialmente a los migrantes porque son profesionales que cuidan de personas, independientemente de su ciudadanía o sus papeles".
En el encuentro también se ha recordado que "la salud es un derecho humano y que como tal se debe garantizar a todo el mundo". Asimismo, altos representantes de la enfermería y de organizaciones internacionales han expresado su "preocupación frente a la criminalización de los migrantes y refugiados" y han hecho un llamamiento a los representantes de la enfermería a nivel mundial para que reclamen en sus gobiernos nacionales "políticas sanitarias que garanticen el derecho de todos, independientemente de su nacionalidad o lo que diga en sus papeles", en palabras de la OIM.
Por su parte, la asesora regional de enfermería y obstetricia de la Oficina Regional del Mediterráneo Oriental de la Organización Mundial de la Salud (EMRO), Arwa Orweis, ha recalcado la necesidad de que los países desarrollen políticas humanitarias y culturales para garantizar el acceso a la salud de los desplazados. "La enfermería tiene que conocer las necesidades de salud de los refugiados. Tienen que conocer qué problemas sanitarios suelen tener para poder cuidar y asistir a los pacientes de acuerdo a sus necesidades", ha precisado.
EL CASO DE LIBANO
También se ha dado a conocer la situación de la profesión en países receptores de desplazados, como es el caso de Líbano, que acoge a más de un millón de refugiados sirios (lo que equivale a casi uno de cada cinco habitantes del país), una situación que ha afectado a su sistema sanitario.
"Esto está suponiendo un gran impacto en la situación de la enfermería", ha asegurado la presidenta de la Orden de Enfermeros del Líbano, Nuhad Yazbik Dumit. Por ello, ha relatado que, ante el cambio que está sufriendo la enfermería libanesa y el sistema sanitario en general desde la llegada de los refugiados, la Orden de Enfermeros del Líbano ha llevado a cabo un estudio del que se han extraído una serie de conclusiones.
"Los pacientes que atendemos llegan con más complicaciones que las que se trataban hasta ahora en nuestro país. Han aparecido nuevas enfermedades, incluso han vuelto a surgir patologías ya erradicadas, como la polio", ha comentado la presidenta. Y es que, según los datos, "esto se debe tanto a las diferencias que existen "en alfabetización como a la pésima situación que atraviesa su país".
En cuanto a las consecuencias en el día a día de la profesión enfermera, ha precisado que son tanto físicas como psicológicas. "Están quemadas, tienen una gran carga de trabajo e incluso quieren abandonar el ejercicio de la profesión. Y es que lo que al principio parecía una experiencia positiva de la que se podría aprender mucho ha ido agotándolas", ha asegurado Yazbik. "Aunque también es cierto que ha sido una buena experiencia que nos ha servido para prepararnos, coger práctica e incluso obtener más liderazgo para llevar a cabo iniciativas", ha apostillado.
Por ello, desde la Orden de las Enfermeras del Líbano piden que se incremente el número de enfermeras para evitar el colapso y sobre todo para mejorar la situación laboral de la profesión. En cualquir caso, del estudio se han extraído también datos positivos: "se han abierto unidades que antes no existían como por ejemplo la de Salud Mental" y se pretende ampliar las plantillas con enfermeras sirias. "Hasta ahora sólo podían ejercer las enfermeras libanesas y quieren que las enfermeras sirias trabajen en nuestro sistema para que se hagan cargo de sus pacientes", ha concluido Yazbik.