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La OCU alerta del "exceso" de peticiones de pruebas médicas "innecesarias" y pide eliminarlas de la práctica clínica

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado del "exceso" de peticiones de pruebas médicas "innecesarias", por lo que ha solicitado eliminarlas de la práctica clínica diaria, ateniendo "siempre" a la evidencia científica de dichas pruebas.
El organismo se ha manifestado así tras realizar un estudio en Madrid, Barcelona, Málaga y Sevilla en el que pacientes con migraña simulada, y que, por tanto, no presentaban ningún signo de alarma que hiciese necesaria la realización de una prueba de imagen, acudieron a consultas de Neurología.
El caso presentado, y que ha sido publicado en la revista 'OCU Salud', fue el de una mujer con una migraña "tipo" (ficticia), un problema común que padecen más de 3,5 millones de personas y puede resultar muy incapacitante. Para que no hubiera dudas, se descartaron en los pacientes todos los elementos que podrían invitar a hacer una prueba de imagen, como una resonancia magnética (RM) o una tomografía axial computerizada (TAC).
Para analizar la actitud adoptada en la consulta, la OCU siguió los criterios para confirmar el diagnóstico de la 'Guía oficial de práctica clínica en cefaleas 2015', de la Sociedad Española de Neurología, que no recomienda pruebas en estos casos. No obstante, reconoce que si hubiera existido algún elemento en la historia de las pacientes que hiciese pensar en la necesidad de una prueba de imagen (que no era el caso), la recomendada sería una RM y no un TAC.
PREOCUPACIÓN O ANSIEDAD SIN NECESIDAD
De esta forma, el organismo ha comprobado que sólo en la mitad de las consultas no se solicitó ninguna prueba. En este sentido, ha recordado que la solicitud de un TAC o una RM puede generar preocupación o ansiedad sin necesidad y que, además, si los resultados de la prueba son "inciertos o poco claros", puede llevar a más pruebas e, incluso, a tratamientos que el paciente no necesita.
"Una buena atención médica no consiste en someter al paciente a todo tipo de pruebas, sin necesidad. Más aún si, como en el caso del TAC, esto implica exponerse a una dosis de radiación alta (un TAC de cabeza equivale a 8 meses de radiación ambiental) y es bien sabido que el exceso de radiaciones eleva el riesgo de desarrollar un cáncer en el futuro. Por eso el TAC figura entre las recomendaciones de 'no hacer' de la Sociedad Española de Radiología Médica para el diagnóstico de las cefaleas del mismo tipo que la nuestra", ha argumentado.
Asimismo, la OCU ha asegurado que los resultados de esta inspección de incógnito son un "ejemplo" de lo que puede ocurrir en el día a día, tanto en la sanidad privada como en la pública, la realización de pruebas y actuaciones innecesarias. Se consideran innecesarias cuando su balance beneficio-riesgo es negativo, dudoso y/o tienen escaso valor para la salud del paciente.
Finalmente, ha destacado otros ejemplos de pruebas innecesarias como, por ejemplo, pruebas de imagen (radiografía, RM, TAC) a cualquier paciente con dolor lumbar no complicado y sin signos de alarma; o densitometrías rutinarias a mujeres postmenopáusicas para medir el riesgo de fractura osteoporótica sin valorar antes si hay factores de riesgo.