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Conmovedora carta de un padre que perdió a su hijo en un accidente

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El joven de 20 años falleció esta semana en un accidente de tráfico dejando a su padre hundido en el dolor. El periodista argentino, Nicolás Pizzi ha publicado una conmovedora carta, en la que rememora todos los años que pasaron juntos, desde que adoptaron al pequeño Nacho,  la desconfianza inicial aquel niño, hasta la felicidad compartida por sus logros en los estudios y el deporte.

La emotiva misiva, publicada por el Diario argentino Clarín, donde Pizzi trabajó como periodista, comienza así: "Padre del corazón, padre adoptivo, padre no biológico. Para mí siempre fue un hijo.

Nacho tenía apenas 20 años y toda la vida por delante. Si tuviera que elegir tres adjetivos, diría que era bueno (no sabía lo que era el mal), cariñoso y muy inteligente. Me superaba en todo.

Cuando lo conocí ya iba al jardín. Recuerdo las primeras caminatas en la calle. Me miraba como un extraño, pero le gustaba que le estire la mano para cruzar. Le costó aceptarme. Pero después me entregó todo su amor.

En la etapa del primario (fue al Ursula Llames de Lapuente), le encantaba jugar al tenis. En el Club de Amigos ganó sus primeros partidos. Se enojaba si me despegaba un minuto del alambrado. Y le gustaba ganar como a pocos. Para mí tenía el revés de Federer. Pero era fanático de Nadal.

Cuando estaba para subir un escalón en el tenis, llegó el ingreso al Carlos Pellegrini. Quería seguir los pasos de Antonella, su tía, que ya estaba en primer año. Recuerdo que empezó con muchas dudas y terminó entre los primeros 20.

Le gustaba estudiar, pero iba al colegio por sus amigos. Le gustaba ayudar a los demás. Era buen consejero.

Y sobretodo era buen hijo. Muy pegote de la mamá. Todos los días le decía que la amaba. Le escribía cosas lindas y le contaba sus secretos. Eran como amigos. Tenían una relación hermosa, nunca vi algo igual.

El 2016 había sido su mejor año. Terminó segundo año de Ingeniería en Sistemas, en la UTN, y daba clases para ganarse unos pesos. Le encantaba enseñar y relacionarse con chicos.

Este año tenía intenciones de empezar a trabajar. Ya le habían hecho varias propuestas. “No quiero descuidar la carrera”, nos decía en las cenas familiares.

También amaba viajar. La Patagonia era su favorito. Y la playa su debilidad. Donde había agua, ahí se quedaba. Las últimas vacaciones, hace pocos meses, habían sido las mejores. Descubrió las playas de Brasil. Y este verano quiso volver con sus amigos. Una fatalidad hizo que no llegara a casa.

No hay consuelo para tanto dolor.

El final es para agradecer de parte mía, de mi mujer y mi familia."