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Mueren 3 niñas como consecuencia de un pacto de suicidio en masa en Canadá

Mueren 3 niñas como consecuencia de un pacto de suicidio en masa en CanadáGtres

Jolynn Winter, Chantelle Fox y Jenera Roundsky, de 12 años, han acabado con sus vidas en los últimos seis meses, parte de una trágica ola de suicidios que se está apoderando de un pequeño pueblo de Canadá. La comunidad ya ha declarado un estado de emergencia tras el tercer suicidio de una niña.

Las muertes de las tres niñas podrían formar parte de un pacto de suicidio entre jóvenes que se inició el pasado verano en un pequeño pueblo de Canadá, Wapekeka. La semana pasada, fue Janera la que se suicidó. La hallaron muerta en una pista de hockey de la comunidad.
Se estima que al menos 40 niños podrían estar en riesgo de suicidio. Jolynn y Chantel se suicidaron con dos días de diferencia en enero, informa Mirror.
El director de la banda de Wapekeka, Joshua Frogg, dijo a la cadena CBC tras el suicidio de Jenera la semana pasada: "No había un plan de atención, no había plan de seguridad para ella". "Hemos estado en crisis desde enero, hoy estamos en estado de shock, en duelo, es muy, muy triste".
Asegura no tener suficiente personal para vigilar a estos niños 24 horas a la semana. "Lo intentamos, pero simplemente no tenemos los recursos", afirma.
Salud Canadá se comprometió a dedicar 380.000 dólares para una iniciativa local de prevención del suicidio a raíz de estas tragedias.
Y es que, el año pasado en la ciudad de Attawapiskat (también en la provincia de Ontario de Canadá), más de 130 jóvenes trataron de suicidarse en los primeros cuatro meses del año. En total supondrían más del 7% de la población.
Además, se frustró un suicidio masivo de 13 jóvenes (entre los que se encontraba un niño de 9 años) cuando fueron escuchados en el supermercado.
La colegiala Sheridan Hookimaw fue una de las que se suicidó después de conocer sus dificultades respiratorias crónicas, diabetes y reumatismo.
Jackie Hookimaw, la tía abuela de Sheridan, cree que las drogas y el alcohol son en parte responsables de las altas tasas de suicidio en las comunidades rurales canadienses, aunque esto no fue un factor en la muerte de Sheridan.
Ella dijo: "Las drogas y el alcohol juegan un papel tan importante en lo que parece un ciclo irrompible. Tales adicciones, la falta de oportunidades y no tener instalaciones nos están robando a nuestros jóvenes".
"Los padres y los ancianos tienen que guardar sus cuchillos de cocina y pastillas para que los niños no los usen para suicidarse", asegura.
El jefe de la ciudad, Bruce Shisheesh, dijo que en abril de 2016 ya habían tenido 35 intentos de suicidio en un sólo mes y en marzo tuvieron 28. Además, las tensiones en la comunidad siguen aumentando por el desempleo, el hacinamiento, el aburrimiento y la soledad.
Karissa Koostachin, de 14 años, dice que trató de suicidarse varias veces. Ahora se ha convertido en una de las voces más poderosas de la campaña para obtener ayuda de los ancianos de su pueblo y del gobierno.
"Durante un año estuve en tratamiento, pero mi mundo se rompió en un millón de piezas cuando Sheridan murió". "Todos hemos crecido en una cultura donde el bullying y la intimidación es abundante y para escapar de estos problemas los jóvenes recurren a la bebida y las drogas", asegura, y añade que "mis problemas eran tan malos que traté de quitarme la vida en varias ocasiones". "Necesitamos otras distracciones", advierte.