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Muere un inmigrante en Melilla al arrojarse al mar para no ser interceptado

Un inmigrante de origen subsahariano ha muerto en Melilla al arrojarse al mar con otros 13 inmigrantes para evitar ser interceptados por agentes del Grupo Especialista en Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil cuando accedían a bordo de una patera.

Según ha informado en rueda de prensa el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, los hechos han ocurrido sobre las 06.00 horas cuando una embarcación impulsada a motor se dirigía a las costas de la ciudad española del Norte de África a pesar del fuerte temporal de viento, con rachas que superan los 50 kilómetros por hora.
El delegado ha explicado que los indocumentados "se lanzaron al agua" al advertir la presencia de los embarcación de los submarinistas de la Guardia Civil y con ello impedir que se abortara la entrada de la patera a suelo español.
Sin embargo, la mayoría de los inmigrantes no saben nadar y, si bien los miembros de los GEAS rescataron a los otros doce, el fallecido fue hallado inconsciente cuando fue recogido del mar.
Intento en vano por reanimarle
El Barkani ha subrayado que los agentes han intentado reanimarle pero sus esfuerzos fueron en vano porque ya había muerto. El servicio de atención médica urgente del 061 también se presentó en lugar de los hechos de inmediato, en las escolleras del puerto, pero tampoco pudo hacer nada por salvarle la vida.
El médico forense certificó su muerte en el mismo puerto y el juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver y la práctica de una autopsia para determinar las causas de su fallecimiento, como ocurre en todos los casos en los que ocurren este tipo de muertes.
Esta es la tercera patera que llega a Melilla en 2014 después de que el pasado 14 de enero arribara una con 33 inmigrantes a bordo y el 17 de enero otra con un número indeterminado de subsaharianos que fue interceptada por la Guardia Civil después que intentara embestir a la embarcación de los GEAS y los inmigrantes arrojaran piedras a los agentes, y que fue entregada a una patrullera marroquí por encontrarse en su zona de demarcación.