Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Medio Ambiente selecciona 94 propuestas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en diferentes sectores

La directora general de la Oficina Española de Cambio Climático Valvanera Ulargui, ha presidido este martes 25 de julio el Consejo Rector del Fondo Español de Carbono (FES-CO2), que ha seleccionado 94 de las 109 propuestas presentadas a la Convocatoria 2017 de Proyectos Clima, que busca reorientar la actividad económica hacia modelos bajos en carbono, según ha informado el organismo.
Los proyectos seleccionados abarcan sectores como transporte, residencial, comercial e institucional, residuos, agricultura, fluorados e industrias no sujetas al régimen de comercio de derechos de emisión, tal y como ha explicado el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA).
Según el MAPAMA, las propuestas deberán, además, presentar cálculos estimativos de reducción de emisiones efectuados con arreglo a una serie de metodologías aprobadas por el Consejo Rector.
A partir de ahora, los promotores de las iniciativas seleccionadas podrán presentar un documento de proyecto definitivo en el que se concrete el diseño y principales características de sus propuestas, para efectuar la selección definitiva.
Por otro lado, el Consejo Rector, al que ha asistido el director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural, Javier Cachón, también ha aprobado nuevas metodologías de cálculo de reducción de emisiones para proyectos de conexión de barcos a la red eléctrica de puertos y proyectos de gestión de materia orgánica rica en nitrógeno.
A juicio del Ministerio, el Fondo de Carbono FES-CO2 se ha constituido como un "útil instrumento de financiación climática", que busca reorientar la actividad económica hacia modelos bajos en carbono al mismo tiempo que se contribuye al cumplimiento de los objetivos internacionales en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.