Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Médicos de familia piden subir impuestos al alcohol y prohibir su consumo en la calle para frenar que los menores beban

La Sociedad Española de Medicina de Familias y Comunitaria (semFYC) afirma que, ante las recientes noticias relacionadas con el consumo de alcohol entre menores, sobre la mesa debe ponerse con "urgencia" una respuesta legal para frenar el consumo de alcohol entre jóvenes, por ello reclama al Gobierno que subir impuestos sobre las bebidas alcohólicas y que prohíba el consumo en la vía pública de todos los tipos de alcohol.
A estas dos reclamaciones, que ya han sido presentadas desde el Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del PAPPS de la semFYC en la reunión de Ministros de Sanidad europeos - y respaldadas por la Comisión Europea y el Plan Nacional de Drogas-, se suman limitar la publicidad de cualquier bebida alcohólica, controlar los puntos de acceso y acotar los horarios de venta.
Además de estas medidas, cabe llevar a cabo programas de educación e información dirigidas a las familias y a los jóvenes, aunque "la información y la educación solo son útiles en un contexto en la que se limite la promoción del alcohol y en la que haya menos disponibilidad, accesibilidad y permisividad con las bebidas alcohólicas en los menores", señala Rodrigo Córdoba García coordinador del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del PAPPS de la semFYC.
Esta no es la primera vez que, desde el Gobierno, se plantea la necesidad de llevar a cabo una reforma legal dirigida a atajar el problema del consumo de alcohol entre los menores. "Las propuestas adoptadas en revisiones anteriores que se centraron en la adopción de medidas voluntarias y sistemas de autorregulación que adoptaba la propia industria se han demostrado ineficaces, no ya para resolver ni siquiera para mitigar este grave problema social y de salud pública", critica Rodrigo Córdoba que pide al gobierno actual que sea "valiente para no retrasar más la adopción de medidas legislativas efectivas".
En sentido similar, el presidente de la semFYC, Salvador Tranche, considera que "ante la ineficacia de las medidas adoptadas hasta la actualidad y dado que se trata de un importante problema de salud pública y social, es imperativo implantar las medidas propuestas por los Ministros Europeos", por lo que "la semFYC apoyará al Gobierno y a la ministra de Sanidad en la puesta en marcha de medidas de eficacia probada en la reducción del daño que provoca el alcohol en menores".
Los últimos datos nacionales sobre el consumo en menores muestra que un 32 por ciento de los jóvenes que cursan secundaria reconocen haber consumido alcohol en forma de atracón de cinco o más copas en un corto espacio de tiempo. Además, en los últimos doce meses el 76,89% de los jóvenes han consumido alcohol y el 22% se ha emborrachado.
"Si consideramos que el consumo de alcohol en esa franja de edad debería ser 0, los datos son muy preocupantes", afirma Córdoba, quien recuerda que "el alcohol es una sustancia neurotóxica a la que los niños y adolescentes presentan una mayor susceptibilidad, por el hecho de no tener todavía las estructuras del cerebro completamente desarrolladas. En ellos el consumo de alcohol puede causar serios problemas de salud en el presente y en el futuro y en casos extremos puede llevar a la intoxicación etílica y la muerte".
Los datos provienen de la Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias de 2016, un informe cuyo objetivo es conocer la situación y las tendencias de los consumos de drogas, los patrones de consumo, los factores asociados y las opiniones y actitudes ante las drogas de los estudiantes de Enseñanzas Secundarias de 14 a 18 años.
"MEDIDAS URGENTES"
Además de las medidas que reclaman de manera urgente, cabe llevar a cabo programas de educación e información dirigidas a las familias y a los jóvenes, aunque "la información y la educación solo son útiles en un contexto en la que se limite la promoción del alcohol y en la que haya menos disponibilidad, accesibilidad y permisividad con las bebidas alcohólicas en los menores", señala Córdoba.
Según datos de EUROSTAT, España es uno de los países de la Unión Europea en la que el precio de las bebidas alcohólicas y las cargas fiscales son más bajas de Europa, por lo que "se genera un efecto llamada de paraíso fiscal alcohólico-turístico que sirve de reclamo y punto de peregrinaje de multitudes, hecho que acarrea para nuestros menores y sus familias un problema añadido".
Recientemente se ha propuesto un aumento de la tasa impositiva de las bebidas alcohólicas. Sobre este tipo de medidas, los médicos de la semFYC se han mostrado tradicionalmente a favor por el impacto que tienen reduciendo la prevalencia y la cantidad consumida, retrasando la edad de iniciación y en pro de la cesación. Cuantitativamente, la tasa impositiva especial a la que se someten las bebidas alcohólicas, según datos publicados, estima que un aumento del 10% del precio del alcohol produce una disminución del 8% del consumo.
En cuanto a la restricción absoluta de la publicidad del alcohol, lo médicos afirman que esta es otra de las claves para enfrentarse con el problema del alcohol. "Por mucho que la industria del alcohol en España pague campañas para que los jóvenes no consuman alcohol, debemos saber que los jóvenes tienen una probabilidad más de 5 veces mayor de beber las marcas anunciadas en la televisión, y un 36% más alta de beber marcas que anuncian en las revistas en comparación con las marcas que no se anuncian en estos medios", concluyen.