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Margallo reconoce la lentitud del proceso de acogida de refugiados pero asegura que "muchos no quieren venir a España"

El Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ha admitido la lentitud en el proceso de acogida de refugiados en España que ha atribuido a los problemas existentes en Grecia e Italia y en el hecho de que muchos de los migrantes "no quieren venir a España".
"Esto es un proceso que arranca en los países a los que llegan los refugiados, fundamentalmente Grecia e Italia, donde se han establecido centros de acogida que tienen primero que clasificar si es refugiado o migrante económico, ver si tienen derecho al asilo y luego repartirlos entre los países y todo esto está yendo muy lento", ha admitido Margallo en una entrevista en RNE recogida por Europa Press.
No obstante, el jefe de la Diplomacia española ha apuntado otro factor que influye en el proceso, concretamente la preferencia de los migrantes por ir a países que les puedan ofrecer más oportunidades. "Muchos refugiados no quieren venir a España, quieren ir a Alemania y, entonces qué pasa, que no tienen o se prestan la documentación porque a donde quieren ir es países donde van a encontrar trabajo y mejores condiciones", ha indicado el ministro. Ha resaltado, además, la "enorme solidaridad" que están demostrando todas la autorides españoles para el acogimiento.
Margallo ha insistido en que el de los refugiados "es un problema de una complejidad enorme" y ha advertido de que "será aún más doloroso" por las diferencias socioeconómicas existentes entre los países de origen de los migrantes y los europeos.
"Lo que hay que hacer es eliminar la pobreza", ha declarado Margallo quien ha recordado que España ha planteado la posibilidad de poner en marcha una especie de Plan Marshall para África porque "mientras no se acabe con la pobreza habrá inmigración; hay gente que está dispuesta a jugarse la vida porque se sienten amenazados, oprimidos o en situaciones de supervivencia mínimas".