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Manos Unidas recaudó 47,6 millones de euros en 2016, un 5% más, por las herencias y el "repunte" de los fondos públicos

Manos Unidas recaudó en 2016 un total de 47,6 millones de euros, un 5 por ciento más que el año anterior, un aumento que la ONG atribuye a las herencias, al incremento de la colecta anual en las parroquias y a un "repunte" de los fondos públicos, según su Memoria Institucional de 2016.
"Se explica gracias a las herencias y legados destinados a Manos Unidas, al aumento de la colecta anual procedente de las parroquias y a un repunte de la financiación pública que, sin llegar a los niveles alcanzados antes de la crisis, sí parece estar recuperándose poco a poco", apunta el secretario general de la ONG, Ricardo Loy.
En concreto, un 87 por ciento de estos fondos procedieron de fuentes privadas y un 13 por ciento del sector público. Respecto a los gastos, el 90,2 por ciento se destinó a los fines de la ONG --un 85,1 por ciento a proyectos de desarrollo y un 5,1 por ciento a sensibilización--, frente al 9,8 por ciento que se dedicó a necesidades propias de administración, estructura y promoción.
Así, Manos Unidas destinó en 2016 casi 40 millones de euros a la lucha contra el hambre y aprobó 604 nuevos proyectos que, sumados a los iniciados en años anteriores, apoyaron directamente a más de dos millones de personas en 58 países de África, Asia y América.
Entre las iniciativas financiadas el año pasado, destaca el ámbito educativo con 220 proyectos, seguido de los proyectos agrícolas (113), sanitarios (104), sociales (92) y de promoción de la mujer (75).
Para la presidenta de Manos Unidas, Clara Pardo, "sigue siendo prioritario que todos los niños accedan a la escuela desde la más temprana edad, ya que ello fortalece su desarrollo motor y cognitivo y, por tanto, su futuro y el de sus comunidades".
Además, gran parte de los proyectos aprobados en 2016 se localizan en el medio rural, lo que favorece la permanencia de la población en su entorno, el cuidado del medio ambiente y el respeto a las culturas y medios de vida locales. En este sentido, destaca el trabajo con las poblaciones indígenas, con el objetivo de que sus territorios y sus culturas sean respetados y que cuenten con herramientas suficientes para defender sus derechos y satisfacer sus necesidades básicas.
A las principales líneas de actuación se añaden las intervenciones realizadas en contextos de emergencia: 34 proyectos por valor de 2,3 millones de euros que apoyaron a cerca de 235.000 personas afectadas por catástrofes y crisis humanitarias en países como Ecuador, Sudán del Sur, Etiopía, Filipinas y Haití, entre otros.
En sus 71 Delegaciones diocesanas y las oficinas de los Servicios Centrales en Madrid, Manos Unidas contaba, al cierre de 2016, con 5.089 voluntarios y 136 trabajadores contratados. Por otro lado, la organización contó con 77.540 socios y colaboradores --cuyas aportaciones constituyeron la mayor fuente de ingresos privados (38,3 por ciento)-- y trabajó en coordinación con 451 organizaciones locales en 58 países de África, Asia y América.
En materia de sensibilización, en 2016 destacaron iniciativas propias como la campaña 'Plántale cara al hambre: ¡Siembra!'; actividades anuales como los Premios Manos Unidas, la IV edición de las 24 horas de Manos Unidas y la VII edición del Festival de Clipmetrajes; así como las actividades de sensibilización que realizan las 71 Delegaciones Manos Unidas y las campañas en red 'Cambiemos por el planeta-Cuidemos a las personas' y 'Si cuidas el planeta combates la pobreza', en las que Manos Unidas participa como miembro de las alianzas CIDSE y Enlázate por la Justicia, respectivamente.
En el texto con que se inicia la Memoria, la presidenta Clara Pardo concibe esta publicación como "la rendición de cuentas de un trabajo caracterizado por la austeridad y la transparencia", un trabajo que solo es posible "gracias a la colaboración y al trabajo de miles de personas". Clara Pardo apela, además, a un mayor compromiso, "porque, todavía, millones de personas lo necesitan".