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Una de las chicas heridas en el Madrid Arena dice al juez que le impidieron salir

Una de las jóvenes heridas en la fiesta del Madrid Arena, Sandra R, ha contado al juez Eduardo López Palop lo que vivió durante la avalancha en la que murieron cinco adolescentes. Sandra Regidor de 22 años explicó que la avalancha se produjo después de que se les impidiera salir del vomitorio, que nadie de la organización les ayudó y que la enfermería estaba cerrada.

La joven se sumó a la denuncia colectiva que se interpuso ante la Fiscalía de Madrid por lo sucedido en la fiesta que se celebró hace ya casi un año. Cinco jóvenes fallecieron como consecuencia de un aplastamiento por la avalancha humana que se produjo en uno de los vomitorios.
la chica se ha mostrado a favor de hablar ante las cámaras que se agolpaban ante las puertas de los juzgados de Plaza de Castilla. Su madre también lo ha hecho para aseverar que los responsables son "los políticos" y que se sienten abandonados por el Ayuntamiento de Madrid. "Esto nos ha costado muchos lloros y dinero", ha aseverado.

 Según su testimonio, no era dueña de sus movimientos en el momento en el que se produjo la avalancha. Así, ha recordado que cayó desmayada al suelo y un chico la ayudó, cogiéndola en brazos. Sandra resultó lesionada en la espalda y en las costillas, requiriendo tratamiento psiquiátrico tras lo sucedido.  
"Lo pasé muy mal como todo el mundo. Pero ya estoy mejor. Antes intentamos salir y dijeron: aquí no entra y no sale nadie. Ahí pasó todo. "Pensaba que iba a morir porque no podíamos respirar. No nos atendió nadie. La enfermería estaba cerrada cuando llegué", ha narrado la chica con la voz temblorosa y los ojos llorosos.

LOS RESPONSABLES, LOS POLÍTICOS

 Sonia Ballesteros, la madre de la chica, no ha duda en afirmar que "los responsables de lo que pasó fueron los políticos" y se ha quejado de la dificultad que tuvieron para conseguir un informe en el hospital sobre las lesiones, ya que le decían que su hija podía estar embarazada. "Sé que en otros casos también decían cosas así", ha dicho.

"Nadie nos quería atender. Todo ha sido privado y pagando. Ella tenía muchos dolores en los riñones y la tripa. La dijeron si es que estaba embarazada y dijo que no. Insistían en ello. También lo dijeron en otros casos Fuimos a la Jiménez Díaz porque estaba María Teresa y pensábamos que habría un protocolo. Y no lo había", ha señalado.

"Queremos que se le reconozcan las lesiones físicas y psicológicas. Esos daños han sido producido por una imprudencia desde los poderes públicos. La seguridad no estaba bien diseñada en el recinto y no fue subsana cuando ya había varias denuncias. Y luego fueron todo favores y favores y tapaderas", ha apostillado.
"Los máximos responsables no responden. Esto es una causa común y lo debe defender el Ministerio Fiscal. Hasta la fecha, nadie se ha puesto en contacto con ella. Estuvo desprotegida desde el principio. Nos sentimos abandonados por el Ayuntamiento y por todos", ha denunciado.

Además, ha señalado que su hija ha intentado olvidarlo este verano, pero no ha podido. Quería ir a estudiar fuera para mejorar el inglés, ya que quiere estudiar diplomacia. "Todavía tiene muchas pesadillas", ha dicho.
Venta de entradas a menores de edad
Hace unos meses, otra de las chicas que asistió a la fiesta de Halloween reveló que Diviertt vendió a través de un relaciones públicas hasta 180 entradas a menores de su colegio, y a otros tantos de otros centros escolares a los que asistían amigos suyos.
En su comparecencia, la joven relató los momentos de "angustia" vividos en el vomitorio después de que unas personas de seguridad "con chalecos amarillos" cerrasen las puertas de acceso a la pista central en el momento de la actuación de Steve Aoki.
Según los abogados, la menor habría confirmado que nadie de la organización ni de Kontrol 34 la prestó auxilio ya que fue rescatada por uno de los asistentes a la fiesta. Una vez que recuperó el conocimiento, se despertó en un baño en el que había más de 50 chicas en el suelo en su misma situación