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Jóvenes sobradamente preparados, pero sin modales

Son la generación más preparada a nivel académico, pero si preguntamos en la calle, valores como el respeto a la autoridad, saludar, llamar de usted, ceder el paso o el asiento en el autobús. Los llamados 'buenos modales' están dejando de ser la norma para convertirse en la excepción. El ritmo de vida que apenas deja a los padres tiempo para educar y la falta de autoridad paterna están detrás de ese asilvestramiento de algunos jóvenes. La falta de referencias hace que no sepan cómo comportarse en sociedad. La conducta de algunos padres tampoco es tan ejemplar como debería ser. La escasa tolerancia a la frustración de los jóvenes y el exceso de permisividad de los padres que desean romper con la rigidez con las que ellos fueron educados están detrás de muchas de estas conductas. Incluso en algunas ciudades se han tenido que aprobar ordenanzas cívicas que prohíben algo tan básico como orinar n la calle o pasear sin camiseta. Puede que las costumbres hayan cambiado, pero el espíritu de los buenos modales sigue siendo el mismo.