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“Los huesos eran como polvorones, se podían deshacer con un leve movimiento”

Hoy miércoles prosigue el juicio contra José Bretón, acusado de asesinar a sus dos hijos pequeños. Hoy le ha tocado el turno a la policía  científica que participó en la investigación.  El jefe de la brigada provincial de policía científica de Córdoba ha declarado que lo que más le llamó la atención cuando “tropezó” con la hoguera que había en las Quemadillas fue “la extraña morfología que tenía”.  “El tamaño, la mesa en el medio de la hoguera”, ha proseguido. “Era muy grande y las hojas de los naranjos de alrededor estaban chamuscadas. La hoguera era alargada”, ha destacado. Por su parte el médico forense que acudió durante la noche a las Quemadillas ha resaltada que al ver la hoguera le impactó que “había muchos fragmentos óseos y me llamó la atención el pequeño tamaño de todos ellos que los hacía prácticamente irreconocibles”.  También se ha hablado mucho del estado en el que se encontraban los huesos y de la cadena de custodia que siguieron desde su hallazgo. “Los huesos eran como polvorones, se podían deshacer con un leve movimiento en la caja”, ha hecho hincapié el jefe de la brigada provincial de policía científica de Sevilla.