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El Instituto Jane Goodall lanza una campaña a través de change.org para acabar con el tráfico de animales salvajes

El Instituto Jane Goodall ha lanzado una campaña global en la web change.org bajo el nombre 'Stop al Tráfico de Fauna Salvaje' con el objetivo de acabar con el tráfico de animales salvajes. Según explica la organización, se pretende superar las 300.000 firmas y la petición se enviará a organismos internacionales como la CITES, la INTERPOL o el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP).
La iniciativa alerta sobre la situación de algunas especies como los grandes simios, los elefantes o los rinocerontes a causa de la caza o el tráfico ilegal. Según el instituto, la población de los gorilas orientales de llanura ha caído un 77 por ciento desde el año 1994, pasando de 16.900 individuos a 3.800. Igualmente, indica que cada año 35.000 elefantes son cazados para comerciar con su marfil.
Para la doctora y primatóloga Jane Goodall, este "espantoso" comercio está llevando rápidamente a la extinción a muchas especies en peligro. "Queremos que el tráfico de fauna silvestre pase a ser una prioridad para la comunidad internacional. La masacre de estos animales es cruel e indefendible", ha afirmado.
Del mismo modo, asegura que la esperanza que existe para erradicar el tráfico de la fauna salvaje pasa por crear una gran comunidad de seguidores en redes sociales que presionen a los responsables de tomar decisiones en la lucha contra este tipo de violencia.
Por otro lado, Goodal recuerda que el Centro de Rehabilitación de Chimpancés que su organización tiene en el Congo actualmente acoge un total de 160 chimpancés huérfanos que han sido mutilados, heridos de bala o robados de sus madres.
"Los bebés chimpancé que nos llegan están a menudo gravemente heridos y enfermos. Tienen heridas psicológicas profundas que quizá nunca cicatricen. Sin embargo, ellos son los afortunados. Los bebés que no llegan a nuestro centro son, frecuentemente, víctimas del comercio de mascotas exóticas o de la industria del entretenimiento. Están condenados a tener vidas cortas, solitarias y llenas de dolor y abuso", comenta Goodall.
Finalmente, la primatóloga explica que existe tiempo para salvarlos pero que tendría que ser antes de que el cambio climático y las enfermedades "agraven la situación. De igual forma, explica que el apoyo a la campaña sería "un gran avance" al respecto.