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Instituciones de la Iglesia piden ver a los migrantes y refugiados como una "oportunidad" y no con "miedo"

Instituciones de la Iglesia piden ver a los migrantes y refugiados como una "oportunidad" y no con "miedo" y recuerdan a los países ricos su "responsabilidad" en muchas de las causas que provocan esta migración forzosa. Así lo manifiestan en una declaración ecuménica por el Día Mundial del Refugiado 2017.
"Somos testigos de cómo cada vez se construyen más muros por todo el mundo para evitar que los desplazados puedan entrar: no solo muros físicos, sino también muros de miedo, de prejuicios, de odio y de ideologías. Intentemos todos, como una sola familia humana, construir puentes de solidaridad en lugar de muros de división", subrayan en el comunicado titulado 'Refugiados: Una oportunidad para crecer juntos'.
Según subrayan, los refugiados traen consigo "riqueza" y pueden ofrecer una oportunidad para el cambio y la apertura. Por ello, invitan a los ciudadanos a dejar de ver a los refugiados "como una carga".
Además, advierten a los países ricos de que "no pueden eludir su responsabilidad por las heridas que han infligido al planeta --desastres medioambientales, comercio de armas, desigualdad en el desarrollo-- y que son las que provocan la migración forzosa y el tráfico de personas".
"Mujeres, hombres y niños de todo el mundo se ven obligados a abandonar sus hogares por la violencia, la persecución, los desastres naturales y los provocados por el hombre. Su deseo por escapar al sufrimiento es más fuerte que las barreras que se alzan bloqueando su camino", insisten.
En este sentido, avisan a los países ricos de que su oposición a la migración de los desplazados forzosos "no podrá impedir que aquellos que padecen un sufrimiento insoportable abandonen sus hogares".
También recuerdan que con el desarrollo de nuevos marcos internacionales como el Pacto Mundial sobre los refugiados y los migrantes en 2018, "los estados deberán garantizar una forma más eficaz de compartir la responsabilidad frente a los grandes movimientos migratorios" así como "asumir la oportunidad de reconocer las importantes aportaciones que hacen los refugiados y los migrantes a sus comunidades de acogida".
Por otro lado, citan las enseñanzas del Papa Francisco que exhorta a ver estos cambios "no como obstáculos para el verdadero desarrollo, sino como oportunidades para un genuino crecimiento humano, social y espiritual".
Asimismo, se dirigen a los cristianos para indicar que "no basta con que profesen amor a Cristo" sino que también deben realizar "acciones de amor" y entre estas, les proponen ser solidarios con los refugiados, sean de la religión o cultura que sean.
Entre los firmantes de la declaración se encuentran: Cáritas Española, Caritas Internationalis, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Entreculturas, Alboan, el Servicio Jesuita al Refugiado, Jesuitas Social
Justicia y Paz España y la Comunidad de Sant'Egidio.
También la suscriben: ACT Alliance, Anglican Alliance, Catholic Charities USA, Dominicans for Justice and Peace, International Union of Superior Generals (UISG), Franciscans International, Lutheran World Federation, Pax Christi International, Scalabrinian Missionaries, Scalabrini International Migration Network (SIMN), Talitha Kum Worldwide Network of Religious Life against Trafficking in Persons, Union of Superior Generals (USG), Vivat International, Voices of Faith y World Union of Catholic Women's Organizations (WUCWO).