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Identificado un hombre que subió a Internet un vídeo de un joven en un quirófano con una espada clavada en el tórax

La Policía Nacional ha identificado a la persona que difundió, a través de Internet, un vídeo de ámbito privado, en el que aparecía en el quirófano de un hospital un joven con una espada clavada en el toráx. Se le imputa un delito de descubrimiento y revelación de secretos.
El pasado 5 de abril, la Sala del 091 de la Policía Nacional recibió un aviso de que un joven se había clavado en el pecho una espada. El herido fue trasladado de inmediato hasta un centro hospitalario, donde fue intervenido quirúrgicamente, salvando la vida.
Poco después, la Gerencia del Servicio Aragonés de Salud interpuso una denuncia en base a la queja presentada por un particular en la que hacía referencia a la difusión, sin consentimiento del afectado, en varios canales de vídeos del sitio web 'youtube' de un vídeo de la referida intervención en quirófano.
Esas imágenes recorrieron toda la geografía nacional, y en ellas se podía observar al herido, con la espada clavada en el tórax, momentos antes de ser asistido por el personal sanitario del hospital.
Diversas gestiones policiales han logrado identificar a la persona que, a través de tres canales diferentes de 'youtube', difundió dicho vídeo, compartiéndolo con miles de usuarios, en concreto a través de canales ubicados en Perú. Se trata de un varón de 42 años, originario de Perú y residente en Zaragoza.
DELITO CONTRA LA INTIMIDAD DE LAS PERSONAS
Tras la reforma del Código Penal, en el artículo 197.7 se recogen penas de prisión para aquél que sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales, aun obtenidas con el consentimiento, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona.
Este delito, de descubrimiento y revelación de secretos, no hace referencia exclusivamente a imágenes de contenido sexual sino también a cualquier tipo de imágenes en las que ese tercero se encuentre en una situación considerada humillante o íntima, siempre y cuando no tengan lugar en un sitio público.
Las investigaciones han sido desarrolladas por miembros del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizad (UDYCO) de Zaragoza.