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La familia del niño muerto en Girona estuvo viviendo junto al cadáver durante varias semanas

Al menos un mes estuvo toda la familia comiendo y durmiendo en la misma habitación junto al cadáver del pequeño. La Policía lo encontró sobre una cama, envuelto en mantas. Alrededor había colchones apilados donde dormirían los padres y los dos hermanos de 12 y 14 años. Los padres, de origen afroamericano, están detenidos y acusados de homicidio imprudente. La hipótesis principal es que el menor de 7 años hubiera enfermado y los padres no le hubiesen proporcionado el tratamiento adecuado. Este insólito comportamiento ha hecho que los sometan a un examen psiquiátrico. Los dos hermanos están bajo la custodia de la Dirección General de la Infancia. Según los vecinos tanto ellos como la madre apenas salían del domicilio. Estaban muy influenciados por el padre. Era al único al quien venían entrar y salir. El cadáver del niño lo descubrieron los Mossos d'Esquadra tras ser alertados por la casera del matrimonio. Había acudido a cobrar el alquiler y oyó gritos violentos en el interior. Era la segunda vez que la policía iba a la vivienda. El día 31 ya habían ido por indicación del consulado norteamericano pero, sin abrirles la puerta, el padre les dijo que todo estaba en orden.