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Falta de autoestima o cargas familiares no compartidas, trabas laborales de las víctimas de violencia de género

La falta de autoestima, las cargas familiares no compartidas, las dificultades para flexibilizar horarios, las limitaciones geográficas o los prejuicios empresariales son algunas de las barreras a las que se enfrentan las mujeres víctimas de violencia de género en su acceso al empleo, según ha denunciado la Fundación Adecco con motivo del Día Internacional Contra la Violencia de Género, que se celebra este 25 de noviembre.
En lo que va de año, Fundación Adecco ha atendido a un total de 432 mujeres víctimas de violencia de género por lo que ha analizado las necesidades de este colectivo para su total inclusión en el mercado laboral, según informa la institución.
Así, en cuanto a las principales barreras a las que se enfrentan estas mujeres para acceder a un puesto de trabajo, la Fundación Adecco ha hecho alusión a la falta de autoestima, "uno de los principales problemas a los que se enfrentan las mujeres víctimas de violencia de género, quienes afrontan con desesperanza y falta de iniciativa su búsqueda de empleo", según la Fundación, que denuncia que esta falta de confianza en sí mismas les impide desarrollar muchas habilidades y capacidades personales y profesionales necesarias para encontrar un puesto de trabajo.
También hace referencia a las cargas familiares no compartidas pues las mujeres víctimas en muchos casos se hacen cargo de sus hijos sin que nadie les pueda ayudar por lo que se enfrentan a una doble discriminación cuando se trata de acceder al mercado laboral, unido a los problemas para flexibilizar los horarios, las limitaciones geográficas o los prejuicios empresariales.
"Debemos seguir trabajando para poner fin a las barreras que dificultan el acceso al mercado laboral de las mujeres víctimas de violencia de género. Aunque la sociedad está muy sensibilizada con ellas, es necesario concienciar al tejido empresarial de las dificultades que tienen estas mujeres e implantar medidas que les ayuden a trabajar y hacer frente a su difícil situación personal", según el director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero.
Como subraya la fundación, un puesto de trabajo otorga a estas mujeres una mayor o total independencia económica, incrementa la confianza en sí mismas, mejora su autoestima y se convierte en un gran mecanismo de prevención para que la situación de violencia no se repita en el futuro. Además, el disponer de un empleo permite la protección de todo el núcleo familiar.
Con el fin de favorecer la inclusión laboral de este colectivo, la Fundación aboga por sensibilizar a las empresas sobre esta problemática con el objetivo de favorecer su inclusión laboral sin perjudicar la situación personal que viven y también piden potenciar la implantación de medidas de conciliación laboral en la empresa que permitan a estas mujeres trabajar y cuidar de su familia cuando no disponen de otra ayuda.
También apuesta por dotar de recursos a estas mujeres con el fin de abordar su desarrollo competencial y reforzar el tejido asociativo para que la mujer se sienta apoyada en su búsqueda de empleo.