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Expertos abogan por mejorar la formación de profesionales sanitarios en las situaciones relativas al final de la vida

Expertos reunidos en la IV Jornada de Formación en Bioética, organizada por HM Hospitales bajo el título 'Decisiones y conflictos al final de la vida', han destacado la necesidad de mejorar la formación de profesionales sanitarios en las situaciones relativas al final de la vida.
"La mejor forma de no caer en la deshumanización es hablar con los pacientes, conocerles a ellos, a sus hijos, su trabajo y generar empatía que permitirá actuar de la forma más correcta. Hay que evitar la deshumanización. No se puede establecer una moral sin saber las circunstancias de cada paciente, lo que parece aceptable en un caso, puede no serlo en otro. Por eso es tan importante avanzar en esta disciplina", ha comentado el presidente de HM Hospitales, Juan Abarca Cidón.
De la misma opinión se ha manifestado el médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y exdirector director general de Coordinación de la Atención al Ciudadano y Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Julio Zarco, quien ha avisado de que queda "muchísimo" por avanzar en el campo de la muerte.
"Hay equipos de paliativos muy buenos, ¿pero y el resto de profesionales? Existen muchos mitos sobre la muerte. El principal es que no se puede combatir la actitud hacia ella. Creo que la gente debe morir en su casa, en su intimidad. Los hospitales aún son un entorno agreste. Pero se puede modificar la actitud y la organización el hospital para hacerlo más humano", ha enfatizado.
A su juicio, el modelo empático es el que funciona, el del compromiso personal, donde hay valores humanos, compasión, y visión global del paciente. "Hay que ser buen médico y médico bueno. En las facultades hay que fomentar la re-humanización. Siguen sin cubrirse las necesidades afectivas y espirituales de los pacientes, porque no se ha entrenado en la formación. Tenemos profesionales que quieren ayudar pero que no se conocen a sí mismos y no son capaces de afrontar estas situaciones. Tendremos que trabajar en este sentido. Seguimos manejando mal el miedo, el nuestro y el de los demás", ha añadido Zarco.
Una de las profesiones aparentemente alejadas del ámbito sanitario pero que más relación tiene con el proceso del final de la vida es la notarial, tal y como ha recordado la directora de la Fundación Aequitas del Consejo General del Notariado y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Unión Internacional del Notariado, Almudena Castro-Girona.
En concreto, la experta ha aludido al 'Pack preventivo', consistente en tres instrumentos de prevención (testamento vital, voluntades médicas anticipadas y autotutela) para afrontar el proceso del final de la vida con garantías de que se cumplan los deseos del paciente. Del mismo modo, ha hecho alusión al denominado poder preventivo, documento por el que se otorgan poderes a una o varias personas para que puedan actuar en el nombre el enfermo en el momento en que sus capacidades estén mermadas.
"El poder preventivo está para tomar conciencia de que puede ser que uno no pueda tomar decisiones por sí mismo. Se tienen que delimitar bien los campos de actuación y tienen que ir acompañados de una exposición de motivos lo más completa posible y que pueda arrojar luz en caso de controversia. Si no se hace las decisiones las va a tomar el juzgado. Pero el poder preventivo hay que conferirlo con muchísima delicadeza. Para las cosas importantes (salud y patrimoniales) mejor conferirlas a varias personas. También hay que pensar en las posibilidades de lo que se va a necesitar y delimitarlas (contratación de personal, dependencia). También es recomendable distinguir el ámbito empresarial del personal", ha apostillado Castro-Girona.
Dicho esto, ha recordado las voluntades médicas anticipadas, un documento donde se conozcan, recojan y respeten los valores del afectado, con el objetivo de evitar el ensañamiento terapéutico y elegir un representante, así como la autotuleta, un documento que va al ámbito judicial.
"Si yo he conferido un poder preventivo pueden actuar en mi nombre, pero pueden pasar dos cosas, que haya personas que no estén de acuerdo y quieran incapacitarme o aquellos que he designado intenten abusar. Este documento le dice al juez que si alguien inicia un proceso de incapacitación le digo a su señoría quién quiero que me represente y quién bajo ningún concepto quiero que sea mi tutor", ha apostillado Castro-Girona.
'CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO'
Por otra parte, durante el encuentro se ha abordado la experiencia de algunos profesionales sanitarios que centran su actividad en el campo de los cuidados paliativos. Concretamente, la enfermera de la Unidad de Cuidados Paliativos del Servicio Madrileño de Salud, Ana María Tordable, ha denunciado la existencia de la denominada 'Conspiración del silencio', que no es más que ocultar al enfermo el estado real de su situación vital y que está motivada por un compendio de razones entre las que destaca la compasión, el miedo y la falta de argumentos para abordar una situación tan dolorosa.
"La comunicación es básica y la información debe ser paulatina y adaptable a cada paciente y cada momento, hay que identificar la preocupación, se trata de acompañar un proceso de sufrimiento. Un estudio de 2012 revela que un 3,8 por ciento de los casos derivados a cuidados paliativos sufren la denominada conspiración del silencio. Este ocultismo se produce por una falta de una cultura que no entienda la muerte como un tabú sino como un paso natural de la vida", ha destacado.
Por su parte, la pediatra jefe de la sección de Neonatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Dorotea Blanco, ha avisado de que en el caso de los pacientes perinatales y neonatales cobra una "mayor importancia" la dificultad en el pronóstico, la ética, la vulnerabilidad de estos pacientes y las emociones y sentimientos de padres y familiares.
"Se debe individualizar a cada paciente el límite de la viabilidad. Ante escenarios concretos y pronósticos inciertos aconsejamos iniciar la reanimación. Además, en pocos días podemos definir esa viabilidad. También se pueden ofrecer las opiniones de otros padres. Pero siempre evitar el encarnizamiento terapéutico", ha afirmado Blanco.
Finalmente, el abogado y profesor de Bioética y Derecho y director del Máster Universitario en Bioética de la Universidad Rey Juan Carlos, Juan Carlos Abellán, ha aseverado que ante la autonomía del paciente debe primar la 'lex artis'. "De momento la eutanasia es un delito y el médico debe de ejercer la objeción de conciencia, que es un derecho constitucional. No existe un derecho a la sedación", ha zanjado.