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Dondo advierte de que los fuegos artificiales y petardos pueden ser "una pesadilla" para las mascotas en Navidad

La empresa de geolocalizadores para mascotas Dondo ha advertido de que los petardos y fuegos artificiales que a menudo se utilizan durante las fiestas navideñas, especialmente en fin de año, pueden llegar a ser "una pesadilla" para los perros y provocan que se incrementen los casos de perros que se escapan, que sufren problemas de salud, ataques de pánico o incluso infartos.
"Puede que sea la época del año más peligrosa en este aspecto, pues el animal está aterrado y busca como sea un lugar donde protegerse, sin atender a la llamada de su dueño", asegura Jorge Escudero, uno de los responsables de la compañía.
Por ello, desde la empresa han pedido que "se evite o se modere" el uso de petardos en las fiestas y que, en cualquier caso, los dueños de los animales tomen medidas de precaución para evitar en la medida de lo posible que sus mascotas sufran los efectos del pánico a los petardos, empezando por "no dejar solo" al perro para tranquilizarle y "vigilar que no haga ninguna locura".
Asimismo, señalan que es importante que el dueño "mantenga la calma" para transmitirle seguridad al perro y procurar no "hablarle ni acariciarle" si se encuentra "excesivamente nervioso" para no reforzar su conducta. Aún así, sí recomiendan encender la televisión o provocar otro tipo de sonidos que puedan distraer su atención y generar una sensación de normalidad.
La compañía subraya la importancia de que el perro vaya "bien atado, identificado y localizado" para evitar que se escape, presa de un ataque de pánico, y para poder encontrarle en caso de que huya. Además, señalan que, en caso de que el dueño crea que "los efectos del ruido en su perro ponen en peligro su vida", consulte a un veterinario, por si hiciera falta suministrarle algún tipo de tranquilizante.