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Denuncian al hospital después de que su hija con anorexia se suicidara tras darle el alta

Un hospital da de alta a una joven con anorexia sin estar preparada y después se suicidatelecinco.es

Un hospital dio de alta a una adolescente con una anorexia severa sin comunicar a sus padres que había riesgo de suicidio. Al parecer tampoco le habían proporcionado los cuidados necesarios. Tras tres años luchando contra la enfermedad, la niña de 15 años decidió suicidarse tirándose a las vías del tren.

La investigación sobre la muerte de Pippa McManus, de 15 años de edad, ha revelado que el hospital privado tampoco le dio los cuidados necesarios a la joven.
El día en que Pippa se suicidó tirándose a las vías de un tren, había discutido con sus padres, quienes la recriminaban el uso excesivo del gimnasio, informa The Telegraph.

El tribunal encontró además que el personal del Hospital Priory Altrincham no había desarrollado "ninguna relación" con personas que pudiesen ayudar a proteger a la adolescente una vez que fuese dada de alta, a pesar de haberla cuidado durante un año.

Sus padres dijeron que los fallos en el cuidado de su hija eran "bastante inquietantes" y que el hospital era el responsable de su muerte. Intentaron convencer al hospital de que el tratamiento de su hija no estaba funcionando pero aun así los médicos decidieron darle el alta.

El jurado encontró que había un "compromiso inadecuado de apoyo de la comunidad" para la familia de Pippa y un "fracaso al implementar un plan de cuidado". Sin embargo, no juzgaron la decisión de darla de alta.

El hospital es uno de los mejores centros de salud mental del Reino Unido y tiene contratos de varios millones de libras con el NHS.

La madre de Pippa, Marie, dijo: "Creemos que los fallos en la atención de nuestra hija, de principio a fin, provocaron su muerte".
Pippa llevaba tres años luchando contra la anorexia, la desnutrición y la depresión hasta que ya no pudo más. Sus padres denuncian un tratamiento inadecuado por parte del hospital y un error al darle el alta cuando aún no estaba preparada.
Pippa comenzó a obsesionarse con su cuerpo a los 13 años. Apenas comía y realizaba mucho ejercicio físico, por lo que poco a poco fue perdiendo peso. Sus padres se dieron cuenta cuando un día se desmayó y la llevaron al hospital. Fue en ese momento cuando le detectaron una anorexia severa. Sólo pesaba 27 kilos.
Desde entonces y hasta los 15 años, la vida de Pippa transcurrió entre las constantes idas y venidas del hospital. Sin embargo su situación no mejoraba y ella no sólo no aumentaba de peso, sino que se auto-lesionaba.
Paula Stanford, directora del Hospital Priory Hospital Altrincham, dijo: "Nuestras sinceras condolencias están con la familia de Pippa y consideraremos cuidadosamente las conclusiones del jurado".
Ahora su madre ha creado una organización llamada Foundation for ABC Anorexia and Bulimia care, donde promueve campañas para la correcta prevención y tratamiento de estas terribles enfermedades.