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Casi tres años de prisión para 'El Solitario' por el atraco de Pozoblanco

Tres años y diez meses para 'El Solitario' por un atraco en AlcobendasInformativos Telecinco

La juez titular del Juzgado de lo Penal número 4 de Córdoba, Inmaculada Nevado, ha condenado a dos años y nueve meses de prisión a Jaime Jiménez Arbe, conocido popularmente como 'El Solitario', por el atraco en 2003 a una sucursal bancaria en la localidad cordobesa de Pozoblanco, de donde supuestamente se llevó más de 30.000 euros, al tiempo que le absuelve de la tenencia ilícita de armas y falsedad documental.

Así lo ha confirmado la defensa, ejercida por los letrados Francisco Javier Álvarez y Andrés Abadie, que presentarán recurso ante la Audiencia Provincial contra este fallo que se basa en que un testigo de los hechos "le reconoce por la altura", algo "inverosímil", porque "la jurisprudencia y la ley dicen que el reconocimiento tiene que ser facial"; en que un testigo reconoció el arma del suceso, algo a lo que se opone la defensa, porque "se exhibió con fotografías"; además de los cuadros de ruta del coche, "en los que sale un tramo de Córdoba", si bien "el Guardia Civil que firmó los atestados no fue el mismo que elaboró las descripciones".
En este sentido, defienden que "existe un vacío probatorio", puesto que "no se ha acreditado que Jaime sea el autor del atraco" y las pruebas en las que se basa la sentencia son "un atentado a la presunción de inocencia", como el hecho de que el citado testigo manifestara que "por el tamaño podía ser él", 'El Solitario'. Además, consideran que "la instrucción no se hizo correctamente y no existe una prueba suficiente para condenar a Jaime".
Al respecto, 'El Solitario' negó el pasado jueves ante la juez haber atracado en 2003 la sucursal bancaria de Pozoblanco, y aseguró que no recuerda "nada" de hace diez años, a lo que añade que "nunca" estuvo en dicho municipio y apostilla que "si fuera juez" se "absolvería" porque en este atraco "no tengo nada que ver".
Así lo manifestó el acusado en el último turno de palabra, durante el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal número 4 de Córdoba, en el que la acusación particular, ejercida por la entidad bancaria, no se ha presentado, y en el que 'El Solitario' lamentó en su declaración inicial las "acusaciones peregrinas" que le hacen en tantos casos.
En concreto, el procesado ha señalado que "no sabía" por qué se celebraba este juicio, en el que los testigos que han comparecido no le han reconocido la cara, alegando que en el momento de los hechos llevaba una barba postiza que le cubría el rostro y un sombrero, así como el físico, aunque uno de los testigos ha señalado que por su complexión "podría ser él". Ante ello, 'El Solitario' ha subrayado que "solo hay indicios" y "condicionales" en las declaraciones de éstos.
Igualmente, matiza que se le acusa de "una cosa que ocurrió hace diez años y nadie se acuerda", en relación a las palabras de los testigos, de los que la mayoría de ellos no recuerda el arma del suceso, a lo que añade que se le ha condenado en otras ocasiones por atracos porque era "expropiador de bancos" y tiene "una carga política detrás", además de reconocer que es "asaltante de bancos", pero en este caso subraya que "no hay pruebas" y no tiene "nada que ver", sino que son "elucubraciones".
Una barba postiza por sus "muchas admiradoras"
Asimismo, recordó que la matrícula falsa utilizada en el coche del atraco no se ha encontrado, por lo que "no existirá", al tiempo que recalca que "en absoluto" cometió el atraco del que se le acusa en la provincia cordobesa y ha declarado que la barba postiza, por la que se le caracteriza y que se encontró en un registro domiciliario en Madrid, la lleva para que no le conocieran bien por sus "muchas admiradoras", mientras que las pistolas que le intervinieron en el registro las tenía "porque este mundo es muy violento y hay que tener medios para poder defenderse", explicó.
Entretanto, los testigos además de no reconocer al acusado ni recordar el arma, uno de los empleados de la sucursal comentó que el número de la matrícula del coche en el que huyó el atracador se la dio "un señor que estaba en la calle" y que dijo que el número que le facilitaba era "aproximadamente"; otra empleada ha relatado que no vio el coche, aunque sí la vestimenta con la que entró el atracador, y varios de las personas llamadas a declarar han coincidido en que el acento del atracador era "típico de la zona", del sur de España, cuando 'El Solitario' es de Madrid y tiene acento de allí, matizó su letrado.
"No hay explicación lógica de la pruebas indiciarias", pero "no hay prueba contundente"
El fiscal al elevar a definitivas las conclusiones precisó que no hay "prueba directa", pero sí "indiciarias", de las que el acusado, a su juicio, "no da ninguna explicación lógica", como sus palabras sobre la posesión de las armas, de las que el fiscal dice que "más bien es el mundo el que debería defenderse de él", en relación a 'El Solitario', y considera que "los elementos probados son todos convergentes en una misma dirección".
Mientras, la defensa, que lamenta que el Ministerio Público "ataca a la presunción de inocencia basándose en unos hechos por los que ya ha sido condenado" su cliente en otras ocasiones, destacó que "no hay reconocimiento de los testigos", de modo que "cualquiera lo podría haber hecho", a lo que agrega que "la matrícula nadie la ha visto". Por tanto, reclamó la absolución para 'El Solitario', porque "no hay prueba contundente ni suficiente" para que haya participado en este atraco.
Los hechos de pozoblanco
En concreto, a las 14,28 horas del 26 de marzo de 2003, el acusado entró en la sucursal de la calle Doctor Fleming del citado municipio, ocultando su rostro tras una peluca, un bigote y una barba postizos de color negro, momento en el que utilizó un revólver y supuestamente encañonó a una cajera, al tiempo que le conminó a entregarle todo el dinero que en esos momentos tuviera en el mostrador, según recoge la calificación del Ministerio Público.
Posteriormente, se dirigió a otra cajera en los mismos términos, cogiendo el importe del que ésta disponía en su cajetín, y, luego, se fue hacia un tercer empleado de la entidad, al que por el mismo procedimiento sustrajo el dinero que guardaba en el submostrador. Todo el dinero del que se iba apoderando lo metía en un maletín, ascendiendo la suma total a 30.788 euros.
Una vez conseguido su propósito, Jiménez Arbe salió de la sucursal bancaria y emprendió la huida en un vehículo, al que previamente le había colocado sendas placas de matrícula duplicadas, que pertenecían a otro coche, dándose a la fuga. 'El Solitario' no fue localizado por la fuerza pública hasta el mes de julio de 2007, cuando en dos registros domiciliarios en las localidad madrileñas de Pinto y Las Rozas le intervinieron distintas armas, entre ellas el revólver utilizado en el atraco de Pozoblanco.