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Desgarrador testimonio de la madre de Charlie Gard: "No dejaremos que se vaya aún"

Desgarrador testimonio de la madre de Charlie Gard: "No dejaremos que se vaya aún"Reuters

Connie Yates y Chris Gard son los padres de Charlie, un niño británico con un rara y grave enfermedad genética. Su situación ha llevado a los padres y a los médicos al juzgado para que el juez decidiera si se le retiraba el soporte vital y se le dejaba morir o, por el contrario, se permitía a los padres llevárselo a EEUU y someterle a un tratamiento experimental.

Esta semana, el juez Francis falló, “con el mayor de los pesares” y con la "convicción de estar haciendo lo mejor para el bebé", que debían dejar morir a Charlie.
Charlie tiene ocho meses y nació con un Síndrome de Agotamiento Mitocondrial, conocido como RRM2B. Es tan raro que se cree que solo 16 niños lo sufren en todo el mundo.
La condición, causada por un gen entre un millón de genes heredados de cada uno de sus padres, deja sin energía a los músculos, pulmones y otros órganos. Actualmente, Charlie se mantiene vivo con ventilación asistida en el Great Ormond Street Hospital, en Londres, donde Connie, de 31 años, y Chris, de 32 años, han estado junto a su cama durante los últimos seis meses.
En su búsqueda desesperada de ayuda, la pareja ha recaudado un 1,5 millones de euros gracias a donaciones para poder viajar a EEUU donde un médico lleva a cabo un tratamiento pionero y experimental.
Sin embargo, esta semana, tras oír la opinión de los expertos médicos, el juez ha decidido que, debido a que Charlie ha sufrido daños cerebrales graves e irreversibles y hay poca esperanza de que el tratamiento logre “algo positivo para él”, el pequeño, ha dicho, debe ser desconectado para morir.
Al oír la sentencia, tanto Connie como Chris se echaron a llorar y salieron del juzgado camino del hospital. Ahora, tienen tres semanas para apelar la sentencia. Connie y Chris creen que su hijo sabe que sus padres están junto a él. Aunque el juez señaló que tiene graves daños cerebrales, Connie insiste en que una parte de él permanece, señala Dailymail.co.uk.
“Somos sus padres y hemos pasado más de 3.000 horas con Charlie y lo sabemos mejor que nadie”, afirma. “Estamos convencidos de que no siente dolor. Cuando siente nuestra presencia, trata de abrir los ojos lo máximo que puede, por lo que no creemos que esté ciego. Porque conocemos a nuestro hijo, no creemos que Charlie tenga el daño cerebral estructural que dicen los médicos”, asegura.
Si pensáramos que no hay ninguna esperanza, no lucharíamos por él”, subraya. “Pero si hay la más mínima posibilidad de que un tratamiento funcione, y el doctor en EEUU así nos lo ha dicho, ¿qué padre no lo intentaría?”, observa.
“Solo queremos que la calidad de vida de Charlie mejore. Nunca habríamos hecho esto si  pensáramos que esto habría traído más dolor a Charlie. Pero, ¿qué le diferencia de un niño con cáncer y que es sometido a un doloroso tratamiento de quimioterapia que no funcionará?”, explica.
Es por eso que, a pesar del veredicto, tanto ella como Chris quieren pelear y si es posible - algo que su abogado está estudiando actualmente - apelar la decisión.

En este momento, simplemente no pueden ni contemplar quitar el soporte vital a Charlie o "prepararse para decir adiós".
“Nunca dijimos que querríamos que siguiera vivo como está ahora mismo, acostado en una cama de hospital. Si el tratamiento no funciona o le causa dolor, entonces seremos los primeros en dejar morir a nuestro hijo. Para nosotros eso sería morir con dignidad porque le habríamos dado todas las posibilidades. Estaríamos dejando a Charlie morir sabiendo que simplemente no podríamos haber hecho más”.