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La infelicidad le lleva a engordar hasta los 412 kilos

Carl ThompsonDaily Mail

Carl Thompson no soportó la muerte de su madre en 2012 como consecuencia de un tumor cerebral. Desolado e incapaz de superar su dolor cayó en una espiral de ansiedad que le llevó a comer de forma desmesurada y a todas horas, algo que complicó aún más su problema de sobrepeso convirtiendo sus excesivos 190 kilos en los 412 actuales, lo que le ha convertido en el hombre más 'pesado' del Reino Unido.

Cuenta Daily Mail que Thompson vive del generoso sistema de prestaciones sociales británico que le permite ingresar unos 274 euros cada semana que destina para llenar la cesta de la compra a través de Internet.

Desde los 17 años Thompson no trabaja y pasa sus días tumbado en la cama que tiene instalada en la planta baja de su vivienda en la localidad de Dover, en el condado de Kent.

Pero sus problemas con la alimentación vienen de lejos, de cuando era un niño. Ya en aquella época le pillaron asaltando las neveras de sus vecinos y solo tenía tres años. Posteriormente, los inconvenientes del sobrepeso fueron creciendo hasta ser un obstáculo para sus relaciones de pareja. Fue cuando su última novia decidió dejarle por su aspecto físico y exceso de kilos. "Se llamaba Rachel y ocurrió hace 10 años", confiesa.

Sus últimos tres años han sido una escalada continua de peso. La explicación se encuentra sobre todo en la dieta que lleva. Comienza con un desayuno a base de cuatro salchichas acompañadas con pan y huevos fritos y setas salteadas con mantequilla, todo acompañado con un cuenco de leche entero y cereales.

El almuerzo suele consistir en un buen plato de pasta, patatas fritos o cocidas, tocino, carne de cerdo, empanadas, emparedados y un buen trozo de chocolate.

La cena siempre es un pedido a restaurante indio o chino de la zona  por un importe de unos 35 euros.

Tampoco falta el picoteo diario que para Carl consiste en comerse unas 9 barritas de una popular chocolatina que es una auténtica bomba calórica.

Debido a esta mala dieta, los médicos ya le han advertido que "podría morir" si continúa alimentándose de esa manera y si no pierde kilos de forma drástica.

Pero a diferencia de Paul Mason, su predecesor en el título que ahora ostenta, Thompson no quiere someterse a una operación para implantarle una banda gástrica que le ayude a bajar de peso, prefiere hacerlo de forma natural ayudado por psiquiatras y dietistas.