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Cae una red de tráfico de iraníes hacia Reino Unido que cobraba 25.000 euros por pasaportes falsos

Europol ha colaborado en una operación con cerca de un centenar de detenciones, entre ellas 14 de los responsables en Málaga
La Policía Nacional ha desarticulado una de las principales redes criminales internacionales, por el número de personas traficadas, que operaba en Europa dedicada al tráfico de seres humanos procedentes de Irán con destino a Reino Unido. La red utilizaba a España, donde se encontraban asentados los miembros de la organización, como país de tránsito.
En Málaga han sido detenidos 14 de los 15 responsables de la organización. El líder del entramado fue arrestado, con la colaboración de la Policía Metropolitana de Londres, en el aeropuerto londinense de Heathrow cuando trataba de huir a Brasil para evadir la actuación policial.
La organización cobraba a las víctimas 25.000 euros por facilitarles los pasaportes españoles falsificados, así como por los traslados y el alojamiento hasta su destino final, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
Las investigaciones han permitido localizar y detener a otras 42 personas, también en Málaga, por vender su documentación española a los miembros de la red a cambio de cantidades que oscilaban entre los 500 y los 3.000 euros; además de otras 44 personas de nacionalidad iraní interceptadas en diferentes aeropuertos europeos con pasaportes falsificados.
Las pesquisas de los agentes comenzaron hace un año, tras constatar que cuatro ciudadanos iraníes intentaban embarcar desde Hamburgo (Alemania) hacia el Reino Unido utilizando para ello pasaportes falsificados y usurpados principalmente a españoles. Los agentes lograron determinar que la compra de los pasajes de vuelo se había realizado en una agencia de viajes de Málaga.
Así, se pudo identificar a los miembros de una red de ámbito internacional asentada en dicha ciudad y dedicada al tráfico ilegal de personas de origen iraní por vía aérea hasta el Reino Unido con tránsito en España.
La red, perfectamente estructurada, contaba con varios miembros cada uno con un rol dentro de la organización, unos dedicados a la captación y otros al traslado, alojamiento, control o facilitación de la documentación. Por tales gestiones llegaron a cobrar a sus víctimas alrededor de 25.000 euros por cada persona traficada.
Contaban con varios pisos destinados a alojar a las personas que traficaban una vez que estas llegaban a España, donde los mantenían a la espera de dotarles de documentación y de un plan de vuelo hasta llegar a su destino final.
Una vez identificados los responsables de la organización se organizó un dispositivo que culminó con el arresto de 14 personas en la provincia de Málaga. Igualmente se tuvo conocimiento de que su líder había viajado a Londres y que tenía una reserva para viajar desde el aeropuerto de Heathrow hasta Dubai-Sao Paulo (Brasil) con la intención de evadir la actuación policial. Por este motivo se tramitó de manera urgente una Orden Europea de Detención y Entrega, dictada por el Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional que ha dirigido la investigación, que permitió su detención cuando se disponía a embarcar.
En los registros realizados fueron localizadas siete personas traficadas por la organización --todas iraníes y entre las que había una menor de cinco años--, así como ordenadores, impresoras, más de 400 tarjetas de PVC en blanco, una laminadora, dos pistolas detonadoras, una de aire comprimido, dos pistolas y un rifle simulados, 1.300 euros en metálico y un vehículo de alta gama. También se intervinieron 30 pasaportes iraníes y diez españoles, todos ellos auténticos.
En una segunda fase de esta operación la Policía Nacional ha localizado y detenido a otras 42 personas en la provincia de Málaga, todas ellas implicadas en esta organización criminal por comercializar con su documentación española auténtica y venderla a sus miembros por importes que oscilaban desde los 500 hasta los 3.000 euros. Esta cantidad variaba en función de las veces que una misma persona vendía su documentación, conscientes de que al ser un acto ilegal cada vez que repetían el proceso se incrementaba el riesgo para ellos.
En la investigación ha colaborado Europol, que desplazó a sus analistas a Málaga durante la explotación de la operación, además del Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF) de Portugal y la Policía Metropolitana de Londres. Con la desarticulación de esta organización criminal se ha logrado reducir considerablemente el tráfico ilícito de ciudadanos iraníes a la UE y al Reino Unido.